Este fin de semana he descubierto una cosa muy curiosa: que los pijos follan de manera diferente. O por lo menos de manera diferente a lo que yo conozco.

Resulta que el viernes mi amiga Cayetana me escribió para decirme que hacía una fiesta en su casa y me dijo que me pasara a tomar algo. Hacía mucho tiempo que no quedaba con ella, así que cuando el albañil se marchó de mi casa después de mirar lo del tabique, me arreglé y fui para allá.

Cuando llegué, estaban todas en el salón. Había varias chicas que yo no conocía (todas ideales de la muerte) pero en seguida me integraron y empecé a hablar con ellas.
Como no podía ser de otra manera, acabamos hablando de tíos.

Una nos estaba contando una anécdota que le había pasado el fin de semana anterior:

  • Y cuando ya estábamos en la cama… veo que está sin depilar. ¿Os podéis creer que estuviera sin depilar?
  • ¡Hala que fuerte! Yo creo que eso no me ha pasado nunca. Si has quedado con un tío, ¿qué menos que se haya depilado?
  • ¿Verdad que sí?
  • Tía, ¿y qué hiciste? ¿Seguiste enrollándote con él?

Me pareció un tanto radical que a todas les pareciera casi una falta de respeto encontrarse a un tío que fuera sin depilar, pero no dije nada.
El tema de preferir a los tíos depilados o sin depilar, es un tema recurrente entre mis amigas y yo, y hay mucha variedad de opiniones: desde las que prefieren a los tíos totalmente depilados, hasta las que les da grima verlos sin un pelo, pasando por el grado intermedio de “mejor con pelo pero un poco recortado”.
Vamos, que está claro que es cuestión de gustos. ¡O de ocasión!, porque también puede que normalmente te depiles pero que te pille en una época que no tengas tiempo (ni expectativas) de nada, y coincida que te líes con alguien y tengas más pelo que Chewaka (Y no lo digo por mí, ¿eh? Pero le ha pasado más de una vez a la amiga de una amiga... Jajajajaja).

La chica siguió contándonos la historia:

  • Así que bla bla bla… y cuando ya terminamos de echar el polvo y el tío volvió, yo estaba sentada en la…
  • Perdona, que me he perdido. ¿Cómo que volvió? ¿A dónde se había ido?
  • ¡¡¿A dónde va a ser… ?!! Al baño.
  • ¡Pues claro! A quitarse el preservativo. Ya ha dicho que habían terminado…
  • O_O ¿Fue al baño a quitarse el preservativo? ¿Por qué?
  • ¿Cómo que por qué?
  • Pues para que no lo viera yo…
  • Jobar Sandra, ¡vaya pregunta!
  • O_O Pero… ¿también había ido al baño a ponérselo?
  • No, para ponérselo no…
  • ¿Cómo va a ir al baño para ponérselo?
  • Había ido antes, pero para lavarse.
  • O_O ¿¿Para lavarse??
  • Pues claro. Para poder tener sexo oral.
  • ¿Acaso tú lo haces sin que se laven antes?
  • Pues…
  • ¡Sandra, deja de preguntar tonterías! No le hagáis caso, que os está vacilando. Anda Laura, sigue contándonos la historia.

Ya no me atreví a preguntar más… pero me quedé súper flipada con el concepto de echar un polvo con tanta interrupción para ir y venir al baño a lavarse, a ponerse o quitarse los condones… y vete tú a saber a cuantas cosas más que a mí no se me habían ocurrido en la vida.

Creo que yo nunca he estado que un tío se haya ido al baño para quitarse el condón. Y tampoco me suena que alguna de mis amigas me haya contado nada parecido… pero ya me hicieron dudar.

El caso es que esta tarde he quedado con Maira y con Nekane para tomar café y, aprovechando la coyuntura, he intentado averiguar que pensaban ellas. Así que, les he contado la historia, intentando no condicionarlas:

  • Así que la tía dijo que cuando terminaron de echar un polvo y el tío volvió…
  • ¿Cuándo volvió de dónde?
  • ¿Dónde se había ido?
  • ¡¡ESO MISMO PREGUNTÉ YO!! Y me miraron todas como si estuviera loca…
  • O_O ¿Por qué?
  • ¿Pero donde se había ido?
  • ¡Al baño, a quitarse el condón.
  • ¿Por qué?
  • ¡NO LO SÉ! Pero allí a todas les pareció normal menos a mí.
  • ¿Y a ponérselo también fue al baño?
  • Jajajajaja. Pues eso mismo pregunté yo y me dijeron que no, como si fuera un disparate.
  • ¿Y qué diferencia hay?
  • No lo sé…
  • ¿El pringue?
  • Pshhhhh. ¿Y para que se tiene un rollo de papel higiénico en la mesita, de toda la vida?
  • O unas toallitas húmedas…
    antes-de-tener-sexo
  • Es que además los condones SIEMPRE los quito yo, para comprobar que no se hayan roto ni que haya pasado nada raro, por si las moscas.
  • Ya, yo también. Además es que eso de que nada más terminar se vayan al baño queda un poco raro, ¿no?
  • Pues sí…
  • Bueno, y todavía que vayan al baño a limpiarse después todavía lo puedo entender… Pero es que también me dijeron que había ido ¡ANTES!
  • ¿Antes? ¿A qué? ¿A limpiarse también?
  • ¿Pero a limpiarse de qué?
  • No lo sé. Supongo que el olor…
  • ¿Pero venía de hacer deporte o algo parecido?
  • No no. Creo que venían de haber estado tomando una cerveza y antes de eso venía de su casa.
  • ¿Y se tuvo que ir a limpiar?
  • Sí.
  • ¿En serio?
  • Pero a ver, que no lo entiendo… O sea que tú te estás liando con un tío y cuando ya estás a punto de entrar en faena… se marcha al baño a lavarse, mientras tú te quedas en la habitación con todo el calentón, esperando de brazos cruzados a que vuelva???
  • No lo sé… lo mismo ellas también se limpian mientras ellos están en el baño.
  • ¿Tú crees?
  • No lo sé. O primero va uno y luego va el otro…
  • ¿Y se lavarán solo el “asunto”?
  • Pues no lo sé.
  • Joder tía, que intriga. Tenías que haberles preguntado más… Porque yo aquí veo muchas incógnitas.
  • Jajajaja.
  • De todas formas yo no acabo de ver claro eso de que se laven justo antes. Creo que prefiero estar con un tío al que la chorra le huela a chorra, que no que le huela a jabón o a flores silvestres.
  • Jajajjajajaja. Ya, es verdad. A mí no hay cosa que más asco de me dé que chupar a un tío y que sepa a colonia. ¡¡Puag!!
  • Hummm. A mi eso no me importa. Sí que me gusta que los tíos huelan a colonia. Pero en la vida se me ocurriría decirle a un tío que se lavara antes. Es que, de hecho, si soy yo la que me estoy liando con un tío y me dice que vaya al baño a lavarme… me marcho de allí inmediatamente. ¡Solo faltaría, vamos!
  • Eso digo yo.
  • Además si estás con un tío es porque te gusta como huele, ¿no? A mí por lo menos siempre me ha encantado como olían todos los tíos con los que he estado.
  • ¡Y a mí!
  • Por eso digo que veo un poco absurdo. A no ser que lleve sin ducharse una semana… no veo la necesidad de decirle que se lave antes de empezar.
  • ¡Joder! Y que con la interrupción se te tiene cortar todo el rollo…
  • Ya. A mí eso también es lo que más raro me parece…
  • ¿O sea que vosotras tampoco os andáis con esos remilgos? Pues me dejáis mas tranquila, porque allí me sentía extraterrestre.
  • ¿Remilgos? Pero si yo estuve con un tío que hasta se puso mis bragas de máscara y la sábana de capa para decirme que me iba a echar un súper polvo…
    follar-pijos
  • Jajajajajajajaja.
  • ¡Qué bueno!
  • Eso me recuerda a aquella vez que mi amiga Patri le mojó a un tío la chorra en un huevo frito porque decía que era la fantasía sexual que había tenido toda la vida.
  • Jajajaja. Es verdad. Me acuerdo que nos lo contaste. ¡Qué grande tu amiga!
  • Que curioso oye… Nunca me había planteado yo que podía cambiar tanto la manera de echar un polvo de los pijos al resto de los mortales…
  • ¿Pues sabéis que os digo? Que creo que prefiero a los tíos cutres que a los pijos… No acabo yo de ver lo de echar un polvo guardando tantas medidas de higiene.
  • Yo creo que al único pijo que me he tirado fue al “Romeo” aquel que me llevó a ver las estrellas y echamos un polvo tan aséptico que ¡¡no le vi ni la chorra!!
  • ¿Ves? Definitivamente tirarse a los pijos no mola nada.
  • Sí. Por lo menos cuando tú no eres uno de ellos :-/