Aunque el plan con Olga este finde ha sido muy tranquilito y con ella solo he salido de cañas un día (porque como ya os he dicho, cuesta un montón arrastrarla fuera de casa), yo he salido otro día más porque el lunes quedé con Oli, Pedrito y Héctor Manosgrandes.

Ya os dije que antes de quedar con ellos tenía un poco de miedo de que la situación con Héctor fuera un poco tensa, porque no había vuelto a coincidir con él desde el día en que terminamos de una manera un poco rara (os lo conté en el post “Juntos y revueltos“), así que no tenía muy claro ni como comportarme yo… O sea, si seguir metiéndole fichas medio en broma medio en serio, como he hecho toda la vida, o si mantener más las distancias. Sé que la opción de mantener la distancia parece que es la más lógica, pero a la hora de la verdad, no estoy segura de que si lo tengo delante sea capaz de no meterle fichas y menos después de haberme bebido cuatro cañas 😕.

Tampoco tenía muy claro cómo iba a comportarse él. Si estaría cabreado, a la defensiva o si fingiría que esa noche no había existido… Y la verdad es que ninguna de las tres opciones me gustaba demasiado. 😔

hector-manosgrandes

Por si la situación se ponía muy incómoda, había acordado con Olga en que le mandaría un mensaje diciéndole donde estábamos para que pasara por allí como por casualidad y me socorriera (sí, todo así de adolescente como suena)… Pero afortunadamente no hizo falta, porque estuvimos normales. Quiero decir, ni tensos, ni enfadados, ni fingiendo que no había pasado nada. Simplemente normales.

Por ejemplo hubo un momento en el que Oli me preguntó algo como: “Oye, ¿y tú no decías que te habías apuntado a First Dates? Avísanos cuando vayas a salir, ¿eh? Que yo eso no quiero perdérmelo…”, y Héctor dijo: “¿Cómo? ¿Qué vas a ir a First Dates? De verdad, como eres, churri. Te dejo de escribir solo medio año y ya me empiezas a buscar repuesto…”

Jajajaja.

O en otro momento en el que dijo que no le gustaba la comida oriental y le dije que había perdido muchos puntos y me dijo algo como “Bueno… mientras siga teniendo por lo menos 5 para que me des el aprobado, me conformo 😉”.

 

La verdad es que no tengo claro si, viendo que podemos comportamos normal, sería mejor hablar directamente de lo que pasó aquel día o no. Pero me da la sensación de que con lo hermético que parece Héctor para hablar de ciertas cosas, me voy a quedar igual que estaba y lo mismo es remover la mierda innecesariamente. Y como bien me dice Olga con este chico es todo muy complicado, así que: “Agua que no has de beber, déjala correr” (aunque sea un agua cristalina y preciosa, y jodidamente igual que Andrés Velencoso).

Sea como sea me ha aliviado mucho comprobar que no lo es y podemos seguir igual que siempre (aunque ya sabéis que a mí me gustaría tener algo más con él de lo que hemos tenido siempre, la verdad 😟), pero si no sería un problema cuando quisiéramos quedar con los demás. Así que, de todo lo malo, me consuela ver que podemos seguir quedando todos sin que haya tensiones raras, porque sería una pena. Nos conocemos desde hace casi veinte años y cuando seguimos quedando nos lo seguimos pasando muy bien.

Aunque la tarde transcurrió muy normal, esta vez no le pedí que hiciéramos nuestro tradicional posado de Héctor haciendo como que me agarra las tetas por detrás. Y la verdad es que no fue porque me diera vergüenza o porque pensara que me fuera a decir que no. Fue porque al final de la noche ya estaba un poco demasiado pedo como para acordarme de hacer fotos para subirlas a ninguna red social (lo sé, soy un desastre como blogger, como influencer y como instagrammer, jajaja). Pero a cambio os dejo una comparativa de la pinta que tiene el mismo vaso cogido por Héctor y por Pedrito, que me hizo mucha gracia porque deja bastante claro porqué le llamamos “Manosgrandes”. 😂😂😂

manos

 

Lo único que me queda por añadir es que, al despedirnos, Héctor me me dijo: “Intentaré que no pase tanto tiempo antes de volver a vernos la próxima vez, para que no vayas a programas de televisión raros a buscarme repuesto”. Y me dio un abrazo antes de plantarme los dos besos pertinentes.

 

Todavía no tengo muy claro hasta que punto lo dijo de coña o en serio. 😕