Hoy a la hora del café, me han preguntado mis compis de trabajo:

  • Bueno, ¿qué tal el finde? ¿Mereció la pena la paliza que te diste la semana pasada a hacer horas extras para poder irte estos dos días?
  • Síííííí. Nos lo hemos pasado muy bien.
  • ¡Me alegro!
  • ¿Has conseguido desconectar y olvidarte un poco de Héctor?
  • Sí a lo primero… y no a lo segundo :-(
  • Es que leí el post el sábado y la verdad es que vaya tela… No sé si parece todo más absurdo oyéndotelo contar a ti de viva voz o leyéndolo escrito en el blog.
  • Ya…
  • ¿Y no te ha vuelto a llamar ni a escribir ni nada?
  • No.
  • Prffff. Vaya tío más raro. No hay por donde coger nada de lo que hace. Yo lo mandaría a la mierda pero vamos… de todas todas.
  • Ya. Y yo si fuera tú también mandaría a la mierda a tu marido teniendo en cuenta que te pasas el día protestando de que no te ayuda nada en casa y de que siempre pone a su madre por delante de ti, no te jode. La paja en el ojo ajeno se ve muy rápido.
  • Eso es verdad :-(
  • Mira Sandra, yo no te voy a decir que lo mandes a la mierda porque efectivamente no estoy en tu piel y opinar desde fuera es muy fácil, pero yo lo que veo es que cada vez que tienes noticias de este tío te desestabiliza un montón y te pasas días comiéndote la cabeza… ¡O semanas!
  • Ya…
  • Así que plantéate si tú crees que te compensa. Porque si no es así, deberías intentar pasar página. Tú misma dices que te sientes estancada. ¿Acaso no era tuya la teoría de los oídos llenos de agua?
  • Síííííí, jajajaja.
  • ¿Qué teoría es esa?
  • Una teoría que tiene Sandra, que dice que cuando se te mete un tío en la cabeza, la mejor manera de sacártelo es la misma que para sacarte el agua que se te ha quedado atascada dentro de los oídos: te tapas el agujero que te pilla al lado opuesto (en este caso, el chirri)… haces que te sacudan bien unas cuantas veces con energía… y ¡cabeza desatascada!
  • Ah sí, sí que me suena de habértela oído más veces. Otras veces dices que “echando un clavo, se olvida otro clavo”.
  • También, jajajaja.
  • O que para estar en la cama sin dormir comiéndote la cabeza, prefieres que te estén comiendo otra cosa…
  • Bueno, vale. Ya lo he pillado. No hace falta que saquéis ahora todo mi repertorio de “fráses célebres”. Pshhh.
  • Jajajajaja.
  • Lo malo es que no tengo quien me desatasque los oídos  :-(
  • ¡Pues tendrás que buscar chicos nuevos!
  • No es tan fácil. Ya sabéis que este invierno me apunté a Tinder precisamente con esa intención, porque en la vida real cada vez me es más difícil conocer gente nueva, y tuve que acabar dando de baja porque si llego a seguir apuntada un poco más me vuelvo lesbiana o frígida. ¡Que asco de tíos, iban a degüello! ¡Y qué creído se lo tenían la mayoría! Desde luego, la que no crea en fantasmas es porque no ha tenido Tinder.
    apps-para-ligar
  • Jajajaja.
  • Es que también tú… ¡te apuntaste a la peor! Tinder es para follar y punto.
  • ¿Para eso no es Badoo?
  • Yo he tenido todas las apps para ligar del mundo y te diría que es peor todavía Tinder que Badoo.
  • Prffff.
  • Oye, ¿y por qué no te apuntas a “Adopta un tío” o “Meetic” o “eDarling” o una de esas otras que parecen más serias y tienes que completar más datos sobre tus gustos y esas cosas? No sé… digo yo, ¿eh? Que no tengo ni idea de esas cosas, pero por lo que cuenta la gente…
  • Porque es verdad que esas son más completas y tenían mucha más información de los tíos para seleccionar… pero cuando las miré vi que eran gratis para las tías pero de pago para los tíos, y no me parece bien. Me parece un planteamiento muy machista, y no me gusta nada. No me gusta el sexismo en ninguna de las dos direcciones.
  • Hummm, eso es verdad. Pero visto lo visto de como funcionan los tíos en Tinder, también me parece entendible.
  • Pero es que, a parte del dilema moral que me implica tragar con lo de que dependiendo del sexo al que pertenezcas tengas que pagar por utilizar el mismo servicio o no, también me resulta difícil concebir que un tío que esté dispuesto a pasar por ahí, vaya a tener una forma de ser que encaje con la mía.
  • Pues hazte de Shakn, que es la única que uso yo ahora. Es gratis para los dos, y los tíos no van tan a saco. Yo con los que he hablado eran todos muy majos. También es verdad que puedes completar muchísimo más tu perfil y concretar que tipo de relación estás buscando. Así ya te libras de la mayor parte de los babosos que solo quieren follar sin intercambiar ni una frase antes. Esos se van a Tinder.
  • ¿Ah sí? Esa me suena de haberla visto anunciar por la tele pero creo que esa no la miré en su día.
  • Pues está muy bien. Es un poco diferente a las demás porque en esta puedes compartir fotos, música o planes. Eso es lo que más mola.
  • ¿Planes?
  • Sí. Tú por ejemplo publicas que vas a ir al teatro a ver una obra… por si alguien se quiere apuntar a ir contigo. Y aunque nadie se apunte es súper práctico para seleccionar a gente que es afín a ti, porque así ya sabes lo que de verdad le gusta a la gente. Es mucho mejor que fiarte solo de lo que ponen en la descripción o lo que te quieran contar en una conversación. Mis amigas y yo ahora lo usamos como red social para quedar, casi más que facebook.
  • ¿Y como ven otros los planes que quieres hacer tú? ¿Tiene que ser gente que ya sea amiga tuya?
  • No. Si los pones públicos los puede ver cualquiera. Van saliendo en una especie de “muro” de novedades para que puedas encontrar gente nueva.
  • ¡Anda, qué curioso! No sabía que fuera así. Yo pensaba que todas estas apps te sacaban solo listas de tíos en función de tus preferencias, y que si mirabas la ficha te ponía su descripción con más o menos detalle y nada más.
  • Pues no. Esta no va así.
  • ¡Anda pues tendré que investigarlo! Todo sea por sacarme el agua de los oídos antes de que me derive en una otitis ;-)