Hoy, a media mañana, me ha llamado mi hermana:

  • Hola Sandriiiii. Te llamaba para saber a qué hora más o menos vais a llegar esta tarde a Madrid, porque le he escrito a Manu, pero no me contesta.
  • Es que hoy tenía una reunión de trabajo que le iba a llevar toda la mañana y parte de la tarde. Me dijo que cuando saliera me escribía para concretar, pero que seguramente no pudiera pasar a buscarme antes de las seis y media… o sea que llegaremos un poco antes de cenar.
  • Ahhhh vale vale. Era por saberlo… ¡¡porque tengo un plan pensado para cuando lleguéis!! Jijijijji.
  • ¿Ah sí? ¿El qué?
  • ¡Es sorpresa!
  • Jajaja. ¡Vale!
  • ¿Tú que andas haciendo? ¿Ya tienes la maleta?
  • Jajajaja. No… todavía tengo que hacer los ejercicios del BBG, que hoy me tocan abdominales… y cuando termine me ducharé y me pondré a hacer la maleta. Total, para meter el pijama, un par de bragas y una camiseta de repuesto… no tardo nada.
  • Tú siempre dejándolo todo para última hora. Aunque conociéndote no sé de qué me extraño… Ahora que lo pienso, lo raro casi es que no lo dejes para después de comer.
  • Jajaja. No, porque después de comer, si me sobra tiempo quería escribir un post… por eso de escribir más  o menos a diario.
  • Y si no has estado escribiendo ni haciendo la maleta… ¿qué has estado haciendo toda la mañana?
  • Pues he estado poniendo un poco cuqui la habitación… porque ayer la llené de cajas de los libros que han salido al quitar el árbol de navidad, y las agendas que me han sobrado porque no las he vendido… Y como no me gustaba nada entrar en la habitación y verla así, lo he estado arreglando un poco estéticamente.

  • ¿Y qué has hecho?
  • Una súper-chapuza. He forrado las cajas con el papel de ladrillo que me había sobrado de cuando empapelé la pared, para que no cante tanto a la vista según entras y parezca un murete en vez de un montón de cajas. Ya sabes que soy especialista en camuflar mierda…
  • ¡Anda! ¿Y qué tal te ha quedado?
  • Pshhhhh, regular, jajajaja. No es mi trabajo más fino… pero bueno, yo creo que mejor que el montón de cajas sí que queda. De todos modos tampoco me pensaba matar porque espero que sea provisional y terminar vendiéndolos en algún momento.

  • ¡Que sí, mujer! Para Sant Jordi seguro que acabas los libros que te quedan. Lo de las agendas ya va a ser más complicado, porque estando empezado el año… Pero bueno, también puedes hacer alguna oferta para intentar darles salida. Rebajarlas o algo así, para que a la gente que las quiera comprar les salga rentable hacerlo aunque el primer mes ya no vayan a poder utilizarla porque se les haya pasado…
  • Hummmm. Sí, pensaré algo… Pero bueno, de momento, por lo menos cada vez que entre en la habitación ya no voy a tener que estar viendo las cajas ahí en medio, puestas de cualquier manera…
  • Pues sí.
  • Oye, te dejo… que si no, entre que me pongo a hacer los abdominales, me ducho y tal… no me va a dar tiempo a nada.
  • Vale. ¡Luego te veo! ¡Un besote!
  • ¡Ciao!