He terminado taaaan reventada de las palizas que me he metido en el gimnasio toda la semana, que me he pasado todo el fin de semana en casa dormitando. Pese a que el viernes por la noche, le dije a Enma que el sábado podíamos salir a tomar algo… al final no fui capaz, porque seguía tan reventada que lo único que me apetecía era descansar. Si me hubiera insistido mucho en que quería salir, hubiera hecho el esfuerzo porque me sabía mal que la pobre tuviera que quedarse en casa por mi culpa… pero afortunadamente por la tarde le escribió Paco-Will para decirle que ni se le ocurriera quedarse en casa “si no quería que pasara él a buscarla y a sacarla por esos pelos tan rojos que tiene”… y allá que salió tan contenta con él pensando en las posibilidades de lo que pudiera pasar (sobretodo después del mensaje tan raro que le mandó el otro día)… mientras yo me quedaba en casa tan contenta también pensando en la posibilidad de ver tres películas seguidas en la tele y dormitar catorce horas seguidas.

Y es que, cuando tengo mal la rodilla, necesito dormir mucho más. Puede sonar raro, pero es matemático. Yo siempre había dormido muy poco, seis horas al día como mucho, y recuerdo que cuando me operaron la primera vez de la rodilla empecé a dormir dieciséis horas al día. Solo me levantaba de la cama para comer y poco más y aún así estaba muerta de sueño y deseando volver a la cama. Mi madre estaba preocupadísima porque pensaba que los calmantes que me habían dado eran demasiado fuertes y me hacían estar en ese estado de somnolencia permanente… y cuando le dije que hacía días que no me estaba tomando ninguna pastilla ni ningún tipo de calmante, se asustó más todavía. Poco a poco, según me fui recuperando, fui necesitando dormir otra vez menos, hasta estabilizarme en siete horas (nunca volví a bajar a las seis iniciales)… pero al cabo del tiempo me he dado cuenta de que las épocas en las que la tengo un poco peor lo primero que noto es que necesito dormir bastante más de lo normal. Y como las tenga mal-fatal me puedo pasar el día entero dormitando, y además con un sueño tan aplastante como el que dicen que tienen las embarazadas: que me caigo dormida haciendo absolutamente cualquier cosa. No sé si será algún mecanismo de defensa del cuerpo para recuperarse, porque durmiendo te regeneras mejor… pero el caso es que me pasa siempre.

Ahora no la tengo mal-fatal, pero bien-bien tampoco está, y necesito más horas de sueño que las que dispongo para dormir a diario. Por eso el fin de semana necesito recuperar el sueño. Y es que, los científicos dirán que el sueño no se acumula, pero yo como entre semana duerma poco o esté muy cansada, el fin de semana soy capaz de dormir catorce horas seguidas del tirón… y luego dormir una siesta de otras tres. Y no estoy exagerando, ¿eh? Es literal.

yer, sin ir más lejos, me desperté a las tres de la tarde, comí, me puse a ver una película de las de después de comer… me volví a quedar dormida, y no me desperté hasta las ocho, cuando me escribió Enma para comunicarme que iba a salir con Paco-Will. Le dije que se lo pasara bien y que me mantuviera informada si pasaba algo emocionante, y me volví a enroscar en el sofá para seguir durmiendo hasta que fuera la hora de cenar. Me acosté a las doce de la noche y hoy me he vuelto a despertar a las tres de la tarde (ahí es nada). Menos mal que el fin de semana pasado hice un montón de comida y todavía tengo provisiones para la semana que viene, porque visto lo visto, no creo que en lo que queda de tarde vaya a tener tiempo de cocinar mucho. Me limitaré a hacer algo para cenar, y listo.

 

Compartir:
Personajes: , , ,