Hoy, después de comer, me ha llamado Olga:

  • ¡Hola neni! ¿Qué haces?
  • Pues… desmontando el árbol de navidad, que ya era hora.

  • ¿El árbol de navidad que hiciste con tus libros?
  • Sí. No lo he quitado antes porque no sabía donde meter todos los libros con los que estaba hecho… Pero al final me he tenido que resignar a dar un paso atrás en el método Konmari y volver a meter las cajas en mi habitación, como las tenía antes… ¡Qué pena! ¡Con la habitación tan ordenada y tan despejadita que me había quedado… y ahora tengo otra vez media pared llena de trastos.

  • Hummm. ¿Y por qué no dejas las cajas en el salón?
  • Porque para poder pintar el mueble del comedor, primero voy a tener que vaciarlo entero… y demasiadas cosas va a haber ya por ahí rodando como para dejar más.
  • Y ya que lo vacías… ¿no deberías aprovechar también para tirar cosas?
  • Hombre, claro. Primero lo vacío, después tiro cosas, luego lo pinto y lo dejo bonito… y por último vuelvo a colocar. Ya sabes… Método Konmari total.
  • A lo mejor cuando tires cosas, haces hueco para que te quepan los libros.
  • No creo, porque del salón pocas cosas tengo para tirar. Por eso las he vuelto a meter en la habitación… Así que seguiré empaquetando de vuelta los libros en las cajas y llevándolos a la habitación… Prffff, que encima soy idiota, porque me he puesto a hacerlo justo hoy, que tengo los brazos súper doloridos…
  • ¿Y eso? ¿Qué te ha pasado?
  • Pues que esta semana he vuelto a retomar el BBG. Ayer me tocaba brazos… y como llevaba muchísimo tiempo sin hacerlos, hoy tengo unas agujetas que no veas… Y eso que no pude hacer más que la mitad de la rutina, jajajajaja.
  • Bueno… poco a poco.  No sea que te vayas a lesionar… Sobretodo porque voy a Valladolid a pasar lo que queda de enero y ¡tenemos que salir a darlo todo las semanas que esté allí!
  • ¡¡Andaaaaaaaaaa!! ¡¡Qué bien que vengas!! ¿Y eso?
  • ¡Vacaciones! Como no he estado allí en navidad, pues puedo ir ahora…
  • ¡¡¡Yuhuuuuuu!!! ¡¡¡Qué guayyyy!!! ¡¡¡Qué ganas de verte!!! ¿Cuando vienes?
  • Tengo el vuelo el sábado.
  • Yo el finde no puedo quedar, porque me voy a Madrid con mis hermanos, que tenemos entradas para el circo del sol… ¡pero el lunes te veo!
  • Sí sí. Podemos quedar a tomar café… y luego vamos a la herborístería, que tengo que ir a comprar aceites esenciales.
  • Jajajaja. No puedo contigo. Desde luego que si en la herborístería dieran una tarjeta de puntos como en las gasolineras, tú y yo este año íbamos a poder irnos de viaje al caribe por la patilla…
  • Jajaja. Está claro… ¿Y sabes qué haríamos allí?
  • ¡¡Comprar más hierbas!! Porque seguro que tienen un montón que aquí no conocemos…
  • Jajajajajajajaja. ¡¡Exacto!!
  • Jajajaja. Oye… por cierto… ¿Habrá que decirle a Espeso que estás aquí para que venga esos fines de semana y juntarnos los tres, no?
  • Siiiii. Luego escribo por el grupo y se lo digo.
  • Sí sí. Que seguro que le hace mucha ilusión. El último día que estuve con él me dijo que tenía muchas ganas de volver a juntarnos.
  • ¡Es verdad! Que dijiste que ibas a salir con él y con Pajares el pasado fin de semana, ¿no?
  • Síííí.

  • ¿Y qué tal? 
  • Bien. Vamos… normal. No hicimos nada especial pero lo pasamos bien… como siempre. ¡Es que son súper payasos!
  • ¿Os liásteis hasta muy tarde?
  • No. Volvimos a casa a las cuatro o así… ¡Ah! Me estoy acordando de que sí pasó algo especial…
  • ¿Ah sí? ¿El qué?
  • Pues que a media noche, cuando íbamos de bar en bar, nos encontramos con un amigo de Espeso… que se acopló con nosotros y se quedó hasta que nos fuimos… ¡y me encantó! Un tío súper interesante, súper positivo, súper majo, súper divertido…
  • Hija… ¡qué “súper” todo!
  • Sí sí, jajajaja. La ver dad es que es una de las personas más molonas que he conocido hace mucho tiempo. ¡¡Me gustó muchísimo!!
  • ¿Y también vive en Valladolid?
  • Sí.
  • Oye, pues mira a ver… No sea que resulte ser la encarnación de tu novio ficticio ese tan majo de la agenda

  • Jajajajaja. No no, que este es gay. Me gustó mucho… pero no me refería al sentido sentimental. Me refería a como persona. ¡¡Es que es total!!
  • Ahhhh. Pues hay que decirle a Espeso que el próximo día que venga, lo vuelva a invitar, que yo también quiero conocerlo, porque si a vosotros dos os gusta, eso es garantía de que a mí también me va a caer genial.
  • ¡Ah, pues sí!
  • Hummmm. Además… estoy pensando que ahora que quieres retomar tu faceta de bloguera-aventurera, deberías intentar entablar más relación con él porque puede ser una buena opción para salir por ahí un poco más de fiesta ahora que todos tus amigos se han dedicado a procrear y ya solo puedes quedar con ellos a media tarde a tomar chocolates y dar potitos… porque de ahí no creo que saques historias muy emocionantes.
  • Ya… eso es verdad. Necesito amigos nuevos con los que poder volver a salir de fiesta…
  • Además, no es por nada pero para ser una bloguera moderna y medianamente trendsetter, es requisito indispensable tener  un compañero de juergas gay.
  • Jajajajaja. Pues sí.