Como ya os conté ayer, he decidido empezar a hacer yoga.

Ayer, nada más decidirlo, cambié mi fondo de pantalla (que hasta ahora era una foto mía sentada en penumbra al atardecer que me hizo mi hermana cuando estuvimos este verano en el lago de Sanabria), por esta otra de la postura que quiero llegar a hacer y que os enseñé ayer … porque ya sabéis que yo le doy mucha importancia a las fotos de fondo de pantalla porque me parece que ayudan mucho a focalizar nuestra atención en las metas que queremos conseguir, como ya os conté en el post sobre “La Ley de la atracción“.

Imagen sacada de la cuenta de instagram de Sjanaelise

 

Y hoy, nada más levantarme, me he hecho una foto para poder comparar mes a mes la evolución, al igual que hacía con el BBG. Aunque en este caso, la comparación vaya a ser postural, más que corporal.

Esto es lo más impresionante que he conseguido hacer:

 

Y esto después de calentar, ¿eh? Que antes de calentar me falta un palmo para llegar a tocar el suelo con las puntas de los dedos, y separo las piernas bastante menos todavía, jajaja.

 

Madre mía, ¡qué tristeza!

Después de guardar las fotos en mi correspondiente carpeta de dropbox con su correspondiente nombre de “semana 0”, he vuelto a mirar mi foto “motivacional” y he pensado “¡Madre mía, Sandra, ¿tú sabes el tiempo que te puede llevar conseguir hacer esto?”

Pero casi inmediatamente he pensado que cuando me apunté a yoga por primera vez, fue hace siete años. Y me he dado cuenta de que si hubiese sido constante, a estas alturas ya podría estar haciendo esa figura sin problema… y este verano mi hermana me hubiera podido hacer una de mis anheladas fotos haciendo posturitas imposibles sobre las rocas, en vez de sentada.

 

Y es que, en esta vida,  nunca hay que dejar de hacer algo solo por el tiempo que nos vaya a llevar, porque el tiempo pasará de todos modos.

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    1 comentario

  1. ame 5 marzo, 2018 at 16:51 Responder

    te va a encantar el yoga, yo siempre había querido hacerlo, pero en las fotos solo veía chicas fit o ultra delgadas haciéndolo y pss yo nada que ver. Eso me había detenido hasta que un día dije pss ahora o nunca!! y ya no lo dejé. Es desestresante, tranquilo, divertido, en fin mil y un cosas. y lo mejor los avances los notarás en la recamara también ;)

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