Desde que empezado a escribir sobre el BBG, muchas os estáis animando a empezarlo también  y prácticamente todas me estáis preguntando las dos mismas dudas:

  • Si existe la versión del libro en castellano.
  • Qué materiales uso para hacer los ejercicios. Si he comprado bancos, una comba, un bosu, un balón medicinal, etc.

 

Vamos a ver… respecto a lo del libro en castellano, yo tengo el libro en inglés porque antes era el único que había. Ahora, en la web de Kayla itsines lo podéis comprar también en castellano… Pero da un poco igual, porque si no lo estuviera podéis encontrar otros planes de ejercicios y rutinas similares en castellano, que funcionan igual de bien. Una amiga me decía ayer que las rutinas del BBG son prácticamente lo mismo que hace ella en crossfit, y si buscais rutinas “Tabata” veréis que hay cientos muy parecidas.

Lo que consigue los resultados no es el BBG en sí… es en parte por el ejercicio, pero sobretodo la constancia… ¡y la dieta!

Y es que a algunas os debe parecer que lo del BBG es algo así como un conjuro mágico o algo parecido, y que simplemente haciendo una combinación mágica de ejercicios durante media hora tres días la semana vais a notar unos cambios tan espectaculares como los que veis en mis fotos. Y ya os aviso desde aquí que como no cambiéis también la alimentación… ni de coña. Puede que consigáis más resistencia física, pero si no desayunáis bien, hacéis 5 comidas al día, etcétera… seguramente la barriga y el culo se os queden como están… o para notar el mismo progreso que yo en un mes, vosotros tardéis seis.

De hecho, la propia Kayla insiste mucho en el tema de las comidas, y por eso vende el libro de nutrición junto al de los ejercicios. Y es que ya os dije ayer que todos los entrenadores personales, monitores, etcétera insisten en qué para conseguir unos cambios físicos notables, el 80% del mérito es de la alimentación, y tan solo un 20% se debe al ejercicio. Y de hecho, en el momento en el que dejas de hacer ejercicio, el cuerpo vuelve a ser el que era al principio… pero si aprendes a comer bien y mantienes esos hábitos te puedes mantener sin esfuerzo en tu peso toda la vida.

Si sois de los que pensáis que vais a poder bajar dos tallas en un mes comiendo lo mismo que os ha llevado a estar gordos… lo que buscáis no se llama BBG, se llama “liposucción”.

Sin embargo haciendo pequeños cambios en las rutinas de alimentación se pueden tener unos cambios espectaculares. Yo tengo amigos que han adelgazado auténticas burradas simplemente por empezar a desayunar (uno en concreto casi veinte kilos… que se dice pronto). Sin cambiar nada más que eso a lo largo del día. ¡¡Simplemente por empezar a desayunar!! (ya os expliqué ayer en el post Comer poco y mal porqué es tan importante desayunar y porqué es casi imposible adelgazar si te saltas el desayuno). Si encima ya lo combinas con el ejercicio, pues mucho mejor, claro. Por salud y por todo.

Conclusión: que si lo que queréis es adelgazar o conseguir resultados rápidos, y mas duraderos, antes que poneros a hacer unos ejercicios que vais a abandonar en cuanto veáis que cuesta esfuerzo y que no hacen milagros en dos días, aprended a comer bien y seguir estrictamente unas pautas de alimentación saludables (también os conté el programa de alimentación que sigo yo en el post “Adelgazar comiendo“). Porque os aseguro que haciéndolo correctamente, notaréis que os empezáis a deshinchar desde el segundo día. ¡¡¡Pocas cosas puede haber más agradecidas!!!

 

 

Para las que de verdad estéis interesadas en hacer los ejercicios (sabiendo que os va a costar un huevo y que no hay ningún truco mágico que te encoja el culo sin currártelo todos los días, pero sabiendo que también que merece la pena porque os vais a encontrar mucho mejor, con más resistencia, más vitalidad, con las piernas menos pesadas, etc. y teniendo claro que si lo he podido hacer yo que no había hecho deporte en la vida, lo puede hacer cualquiera), os diré que yo no he comprado absolutamente ningún material:

  • En vez de dos mancuernas, utilizo dos botellas de agua de litro y medio (que he forrado de cinta aislante negra solo por verlas más cuquis, pero eso es opcional, claro.
  • Para los ejercicios en los que hace falta un balón medicinal lo que uso es una garrafa de 5 litros.
  • En vez de subir y bajar en vez de un banco, yo subo y bajo del sofá. Si no podéis subir al sofá, a lo mejor podéis subir y bajar de una banqueta de esas de ikea, que son bien baratas, o comprar un step que también cuesta como 10 veces menos que un banco.
  • Para saltar a la comba, me di cuenta de que en mi salón no hay ningún sitio en el que pudiera hacerlo, porque la comba pegaría contra los muebles o contra la lámpara al girar. Así que lo que hago es saltar con una comba imaginaria. Muevo los brazos como si estuviera saltando la comba y pegó los saltitos a la vez, como si tuviera una comba de verdad… pero sin tenerla. Jajajaja. Es una cosa totalmente ridícula, pero al final estás saltando y moviendo los brazos igual… y te cansas lo mismo o parecido.

Y hasta ayer no había tenido que usar nada más, pero ayer cambie de rutina y había un ejercicio en el que tienes que poner las piernas encima de dos bancos y bajar con una pesa.

Tenía dos opciones: o subirme a dos sillas para hacerlo, con la posibilidad de que alguna se resbalara y partirme la cabeza al caerme, o pasar de hacer ejercicio y hacer sentadillas normales y corrientes.  Llamadme poco rigurosa o lo que queráis, pero me decanté por la segunda opción.

No seré yo quien cuestione los beneficios de aumentar la dificultad de ese ejercicio para conseguir mejores resultados, o el beneficio de bajar más con el peso para hacer las sentadillas o para lo que sea que se supone que valga (que yo no tengo ni idea porque no entiendo de fitness ni de nada de deporte, jajaja)… pero también tengo claro que ni pienso escalabrarme por subirme a dos sillas de cualquier manera.

 

Del mismo modo cuando llegue a los burpees con bosu, pienso prescindir del bosu y hacer burpees normales:

Y es que no tengo ninguna intención ni de comprar dos bancos que me ocupen medio salón solo para poder hacer cuatro ejercicios, ni un bosu tampoco… porque a diferencia de Kayla, yo ni tengo un gimnasio entero en mi casa para llenarlo de trastos, ni millones de euros que me sobren para gastarme en aparatos.

 

Y es que, como ya os dije en el post “Operación bikini sí, operación férula no“, si no se puede, no se puede. Ya sea porque un ejercicio me viene mal para las rodillas o porque no tenga material en casa para hacerlo, lo cambio por otro parecido y listo. Menos da una piedra. Y como véis… aún así se me nota bastante el resultado, así que tan tan grave no creo que sea. 😉