Por fin tengo mi coche de vuelta, sano y salvo.

Esta tarde, cuando he salido de trabajar, me he encaminado hacia el cementerio para ir en su busca.
He salido yo muy feliz andando de la oficina… pero según iba adentrándome en los barrios que estaban más a las afueras he empezado a flipar un poco con la pinta que tenían.
Las calles eran cada vez más estrechas, y los únicos que pasaban muy de vez en cuando eran tíos con muchos anillos y collares de oro y una pinta bastante chunga.
El colmo ha sido cuando he visto a un tío asando choricillos en mitad de la acera, en pantalón corto y con una la camiseta blanca de tirantes llena de sudor y grasa :-S
No sé si he flipado más con que estuviera en tirantes con la que estaba cayendo (yo iba con el plumas hasta arriba) o con que  hubiera sacado una parrilla y se hubiera puesto a asar chorizos en mitad de la acera como si estuviera en el corral de su pueblo O_O

Un poco más adelante he pasado al lado de dos chicos más jóvenes con acento sudamericano. Estaban diciendo que uno de ellos “Iba a casa a buscar su carro para ir no-sé-donde”, y yo he pensado: “Ains. A eso mismo voy yo también: a buscar mi carro. ¿Dónde estará mi carro? ♪♫ ¿Dónde estará mi carrooooooo?♪♫♪♫“. Y me ha dado la risa y me he empezado a descojonar yo sola.
Los dos chicos me han mirado fatal y por un momento he pensado que me todavía me metían dos hostias por gilipollas, así que ya no me he reído más. Pero no me he podido quitar la cancioncilla de la cabeza en toda la tarde :-/

Al final, he conseguido llegar hasta donde estaba mi coche sin más incidentes.
Cuando he llegado, era el único coche que estaba en toda la acera. Acera que, por otra parte, ya era lo último que había antes de un descampado, detrás del cual ya solo está la autovía.

Visto lo visto, casi me ha sorprendido encontrármelo en perfecto estado. Le iba a haber hecho una foto pero justo me ha llamado Olga y después ya se me ha olvidado:

  • ¿Qué tal, neni? Que hace mucho que no hablo contigo…
  • ¿Cómo que no? Pero si hemos hablado el lunes por teléfono…
  • ¿A sí? Joder… ¡qué despacio se me pasan los días!
  • Jajajajaja
  • Bueno… ¿Y qué andas haciendo? ¿Ya has ido a por tu coche?
  • Estoy en ello. Justo acabo de encontrarlo. ¡¡¡y está en perfecto estado!!! ^_^
  • Bueno… en el mismo estado que estaba antes, querrás decir. De ahí a que esté bien… hay bastante diferencia, jajajajajajaja.

Por lo que Olga se reía de mi es porque hace dos años al pasar por encima de una arqueta se me jodió uno de los sensores de una rueda, y desde entonces cada vez que arranco el coche se me enciende un pilotito diciendo que tengo la rueda pinchada (que es mentira), otro diciendo que lo lleve al taller y un testigo rojo bien grande diciendo que detenga el coche inmediatamente.
Cuando estas navidades se montó en el coche conmigo me dijo:

  • ¡Hala tía! ¡Se te ha pinchado una rueda! ¡Que putada!
  • No está pinchada. El el sensor del neumático. A veces dice que la rueda está pinchada y otras que hay una anomalía. Lleva así dos años.
  • Jajajajajajajaja. ¿Y por qué no lo llevas al taller?
  • ¿Para qué? ¿Para que me cobren una pasta por arreglar algo que no hace falta que arreglen? ¡¡Si la rueda está bien!! He pasado así la ITV y todo.
  • JAJAJAJAJAJAJA. ¿En serio?
  • Anda coño, claro que en serio. Te comprueban que el coche esté bien, no te van contando las lucecitas que se le encienden en el salpicadero.
  • Pero tía, jajajajajaja. A mi no me da ninguna confianza ver tanto piloto rojo encendido.
  • ¡Pues no las mires, leñe!
  • ¡Es que se me va la vista!
  • Uy la virgen… Al final voy a tener que ponerles unas pegatinas encima para que te calles… Como Penny en Big Bang Theory.
  • Jajajajajajaja. Justo eso mismo te iba a decir yo ahora.

 

El caso es que cuando ya le he colgado a Olga, he cogido mi coche… y efectivamente he visto que todo seguía en perfecto estado, jajaja:

pinchazo

Así que me he encaminado a la comisaría de la policía municipal para ponerles la reclamación.

Cuando he llegado no eran ni las 19:30 y ya estaba cerrado.
He flipado un poco cuando he visto en el cartel de la puerta que por las tardes solo están de cuatro a siete.
¿Son locuras mías o por lógica deberían tener COMO MÍNIMO el mismo horario que la zona azul?

 

En fin, a ver si mañana consigo salir antes de trabajar y me da tiempo a pasarme antes de que cierren.

De momento, hoy ya he aparcado el coche en frente de mi casa y hasta lo puedo ver por la ventana.

ventana

¿A que tengo unas bonitas vistas?
^_^