Hoy me ha llamado Olga a mediodía:

  • Guapiiii, ¿qué tal ayer?
  • ¡Muy bien! ¡La verdad es que nos lo pasamos genial!
  • ¿Sí? ¿Qué hicisteis?
  • Nada especial. Pero nos lo pasamos muy bien.
  • La verdad es que las fotos que me mandasteis molaban un montón, pero ¿de que iba Nekane? ¿No se supone que ibais a hacer un disfraz de “trono de hierro”?
  • Sí, pero al final nada, porque tenía que haber comprado las cosas el viernes por la tarde para que nos diera tiempo a hacer el disfraz el sábado. Pero cuando salió a comprar las cosas, se encontró con una amiga que hacía mucho que no veía, se fueron a tomar unas cervezas, se les complicó la cosa… y al final terminaron llegando a casa a las cuatro de la mañana.
  • Jajajaja. Típico de Nekane.
  • Así que al día siguiente no tenía ni materiales, ni “cuerpo” para hacer nada, claro. Al final lo hemos pospuesto para carnavales, que así tenemos más tiempo para prepararlo bien.
  • Ahh. ¿Y de que se disfrazó al final? Es que en las fotos no se ve demasiado bien.
  • De “viuda negra”. Tenía el disfraz de hace un par de años.
  • Y la chica rubia que sale con vosotras pintada de calavera mexicana en una foto que has subido a instagram, ¿quién es? No la identifico.

disfraces-de-halloween

  • La amiga con la que se encontró el día antes, que se apuntó a salir con nosotras.
  • Ahhhh, eso lo explica.
  • Como se apuntó a última hora y tampoco tenía disfraz, Nekane le dejó su corona de flores del año pasado, para que fuera de Katrina. La verdad es que el maquillaje le quedó guay.
  • Sí. Pero el que era espectacular era el tuyo. Yo flipé cuando me mandaste la primera foto. El efecto de escamas de serpiente te quedó logradísimo. ¿Cómo conseguiste que te quedara así?
  • Pues me puse una media de red en la cara, y me fui pintando encima con sombras de ojos negras y grises.

como-hacer-un-maquillaje-de-serpiente

  • ¡Hala! ¿Se hace así?
  • Sí. Al quitar la media de red, quedan marcados los cuadraditos donde están las medias y queda ese efecto de las escamas.

maquillaje-de-serpiente

  • Pues queda genial. El cuello también te quedó muy bien…
  • ¡Gracias!
  • Y la boca así, negra y tan larga, que daba una cosa entre miedo y asco…
  • Esto… ¿gracias? Jajaja.
  • Lo que yo no recordaba es que tu casco tuviera tantas serpientes. Lo recordaba con menos… como con cuatro o cinco. ¿Le has añadido más?

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  • ¡Que va! Lo hice con doce, y doce sigue teniendo. No lo he tocado desde el año pasado (ver paso a paso de cómo hacer serpientes para el disfraz de medusa).
  • La verdad es que está genial. Y con el maquillaje queda mucho más espectacular todavía que el año pasado.

maquillaje-medusa

  • La verdad es que triunfó un montón. A cada sitio al que íbamos, la gente me pedía que me hiciera fotos con ellos. Me hice por lo menos media docena de fotos con desconocidos.
  • Jajajaja. ¿Y por dónde salisteis?
  • ¿Te acuerdas del bar al que fuimos el último día que estuviste tú aquí? En el que nos dieron gominolas…
  • Ahhhh, sí. Ese bar está muy guay.
  • Fuimos a ese porque hacían fiesta de Halloween y lo tenían todo decorado. Estaba muy chulo.
  • Pero ese bar tenía un escalón para entrar, ¿no? ¿Cómo pudisteis entrar?
  • Cuando llegamos les pedí a unos chicos que estaban dentro que nos ayudaran a subir la silla, y entre dos la metieron sin problema.
  • ¡Qué majos!
  • Sííííí. Qué majos, qué monos y qué de todo… Eran una pandilla de media docena de chicos… y es que ninguno tenía desperdicio. ¡Qué pibones! Según los vió Nekane, allá que fue al ataque y, con la excusa de darles las gracias, se puso a hablar con ellos y allí nos quedamos. Ya sabes como es. Luego les empezó a decir que se hicieran fotos con nosotras: que si fingiendo que yo los convertía en piedra, que si con cara de terror… Los tuvimos media hora posando y haciéndoles poner caras, a los pobres.

disfraz-de-medusa

  • Jajajajaja. Y conociéndoos a las dos, la pregunta es: ¿eran mayores de edad?
  • Pshhh. Por ahí le andarían… Veinticinco años les calculo yo.
  • Jajajaja. ¡Que asaltacunas que sois!
  • Síííí, jajaja. Pero es que eran súper majos. Sobretodo uno que estaba empeñado en irse con nosotras de fiesta toda la noche, que decía que iba disfrazado de actor porno, jajaja. ¡Ese tío era total! ¡Nos meábamos de la risa con él! Y había otro más tímido, que a mi me parecía monísimo porque me recordaba un montón a Javi, que también nos preguntó que dónde íbamos a ir luego…
  • ¿Y al final fueron con vosotras?
  • No, porque estaban con tres tías que, en cuanto vieron que nos empezaron a hacer más caso de la cuenta, empezaron a separarlos de nosotras. Y al final, en cuanto se acercaban un poco, llegaban ellas, se metían en medio y se los llevaban de vuelta al redil.
  • Pues vaya.
  • De hecho cuando ya nos íbamos y les pedimos que nos ayudaran a volver a bajar la silla, vinieron las tías en seguida con no-se-qué excusa y casi no les dejan ni que nos acompañaran a la puerta.
  • Joder… que tres víboras.
  • Pues sí tía. Sobretodo porque había seis chicos en total. Nos los podíamos haber repartido y había para todas…
  • Jajajajajaja.
  • Así que al final, aunque los chicos nos preguntaron varias veces que a que bar íbamos a ir nosotras, para ir después ellos… no vinieron. Supongo que las otras buscarían un plan alternativo para no dejarlos.
  • Pues vaya. Menudo rollo, ¿no?
  • Bueno… rollo rollo no. Que en el siguiente bar nos pasó un poco más de lo mismo, jajaja. Casi nada más llegar se nos acercaron tres tíos… Ya sabes, uno para cada una.  El de Nekane se le iba acercando cada vez más, hasta que de repente le metió morro. Nekane se echó para atrás para hacerle una cobra… pero claro, el respaldo de la silla tampoco le daba demasiado margen de maniobra. Y el otro erre que erre, venga a intentarlo. Al final tuve que darle un toque para que se separara.
  • Joder… ¡Pobre Nekane!
  • Pues sí. Luego fue el otro a disculparse por su amigo… Y no hacía más que agarrarle la mano y decirle cosas en plan moñas: que si era guapísima, que si él la trataría como una princesa… Nekane estaba flipando.
  • Joder, menudos personajes, ¿no?
  • Pues sí. El tercero también era cojonudo. Empezó preguntándome que a qué me dedicaba… para soltarme, sin venir a cuento de nada, que él era actor porno.
  • Jajajajaja.
  • Ya le dije:
  • Eres el segundo que me dice eso en lo que va de noche.
  • ¿Qué pasa? ¿Que no tengo pinta de dedicarme a eso?
  • Para empezar no tengo muy claro que pinta se supone que tiene que tener un actor porno vestido de paisano… pero no, no tienes pinta.
  • La verdad es que me ha costado mucho hablar de ello con normalidad. Al principio no sabía muy bien como contárselo a mis hijos cuando me empezaron a preguntar que a qué me dedicaba.
  • Ajám. Si tú lo dices…
  • ¿Tú tienes hijos?
  • No.
  • Bueno, tranquila… ya tendrás algún día.
  • Jajajajaja. Pues francamente, espero que no.
  • ¿No quieres tener hijos?
  • No.
  • ¿En serio? ¿Por qué? ¿Qué te pasa?
  • ¿Cómo que qué me pasa?
  • Hummmm. ¿Cuantos años tienes?
  • 36.
  • Pues deberías querer tener hijos ya. Qué raro… ¿Qué pasa? ¿Que a ti no te gusta follar?
  • O_o ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?
  • Ah, vale… ya entiendo. Que eres lesbiana, ¿no?
  • ¿En serio te dijo eso?
  • Te lo juro. Me quedé loca con el concepto de que si no quieres tener hijos es porque eres lesbiana. Como si tuviera algo que ver ser lesbiana con las ganas de tener hijos o no…
  • A mi me flipa más lo de que si no quieres tener hijos es porque no te gusta follar. ¿Qué pasa? Que ese tío solo concibe follar para tener hijos?
  • Pues puede ser, porque después de eso va y me suelta:
  • Bueno, pues si no quieres tener hijos entonces yo te voy a valer muy bien, porque estoy operado…
  • Jajajajajajajajajajaja. Vamos, como que si no estuviera operado fueras a tirártelo y a tener con él un hijo así, por las buenas… jajajajajjaa
  • No… y como si por decirme que está operado fuera a creérmelo y follar con él a pelo porque me diga que no puede dejarme embarazada. Como si no hubiera más peligros por ahí peores que quedarte preñada sin querer… Vamos, no me jodas.
  • ¿Y qué le dijiste?
  • Le dije:
  • Aunque estés operado me valdrías exactamente igual que el resto. No te veo ninguna ventaja de usabilidad frente a los demás tíos.
  • Creo que no me has entendido…
  • Sí, sí que te he entendido. Creo que el que no me estás entendiendo eres tú a mí…
  • Jajaja. ¿Y qué te dijo?
  • Me dijo que era una borde, o una prepotente, o algo así. Volvió a decirme algo de que seguro que lo que me pasaba es que no me gustaba follar o algo así… y se marchó.
  • Jajajajajaajajaja. Me meo. ¡Madre mía, como anda el patio! Eso sí que da miedo y no la noche de Halloween.
  • Ya te digo. La gente está zumbada. Muy pero que muy zumbada :-(