Anoche vi una película, que me ha encantado y me ha hecho reflexionar un poco sobre la vida. Se titula “Sing Street” y puedo decir sin ninguna duda que ¡¡es la mejor película que he visto en muchos años!!

El protagonista es un chico que forma una banda de música para conquistar a una chica de la que se ha enamorado… y os la recomiendo ENCARECIDAMENTE, porque es una película súper divertida, llena de optimismo, de ternura… Y que transmite un mensaje que me parece genial: Nunca hagas nada a medias. Y disfruta la vida como si la hubieses robado.

 

De hecho esa frase es la que le da el título al tema principal de la película (la banda sonora es buenísima y súper pegadiza), que llevo escuchando en bucle desde que vi la peli (ya sabéis que soy un poco compulsiva para todo).

 

Y es que tiene toda la razón en que cuando haces algo, tienes que hacerlo con todas las ganas, porque si por miedo al fracasar no pones todas tus ganas y lo haces a  medias… el resultado nunca será el mismo.

Las cosas hay que hacerlas con pasión. Siempre me ha dado muchísima pena la gente que pasa por la vida como de puntillas, sin involucrarse realmente en nada y viviendo continuamente en un estado mental de vivir de forma “contenida” para no sufrir o para no llevarse “batacazos”, porque me parece estar muerto en vida.

Vivimos continuamente diciendo “esto ya lo haré cuando sea más mayor, o cuando llegue el momento adecuado”… y es muy probable que esos momentos no lleguen nunca y cuando nos demos cuenta veremos que teneos 70 años y se nos ha pasado la vida sin haberla vivido realmente… si no como si solamente la hubiéramos estado contemplando desde fuera.

 

Cada vez veo más gente alrededor que vive en piloto automático, haciendo las cosas sin disfrutar de ellas mientras las hace,  dejando la vida pasar,  intentando que su vida tenga el mínimo de cambios y de sobresaltos posibles para no llevarse disgustos o decepciones… Y no digo que no sea una opción válida, pero a mí no me parece muy diferente de estar ya muerto en vida.

Ojo, que tampoco digo que haya que vivir la vida como si fuésemos a morir mañana en plan kamikaze… Estoy hablando de que hagas lo que hagas, lo hagas con plena consciencia de ello y disfrutando del momento… aunque lo que estés haciendo sea una tortilla de patata o un mantel de ganchillo… y poniéndole toda tu ilusión. Como hacen los niños pequeños. ¿No os habéis dado cuenta de que los niños ponen ilusión a todo lo que hacen… por pequeño que sea? Viven cada cosa que hacen intensamente. Luego se llevan pataletas, igual que se llevan ataques de alegría… pero al final el balance es que viven mucho más felices que los adultos que ya han aprendido a gestionar sus emociones (o lo que viene a significar en el mundo real: dejarlas cada vez más de lado).

 

Yo soy como los niños pequeños. Me emociono con cada cosa que hago, y todo lo hago con ilusión. Evidentemente, luego, a veces, también me llevo batacazos y las consiguientes pataletas. Pero como en seguida encuentro otra cosa que hacer y le vuelvo a poner la misma ilusión, me olvido con bastante facilidad de la primera.

Por eso intento huir como de la peste de esas personas que son como zombies-grises-muertos-en-vida… porque me parece que al igual que los zombies de verdad, si estás mucho en contacto con ellos, también te acaban comiendo a ti el cerebro. Y cada vez valoro más rodearme de gente así: alegre, optimista, que esté llena de vida, de energía y de ilusión… Gente que no tenga miedo de estar viva de intentar las cosas con todas sus ganas… Como los protagonistas de la película. 😍😍😍