Hace una semana subí una foto con la súper barriga de embarazada que me salió por culpa de las intolerancias alimentarias (os conté mucho más sobre las intolerancias alimentarias y sus consecuencias en el post: “¡A cuidarse!“).

Para desinflarme (y perder un poco de peso, porque últimamente estaba engordando bastante) el lunes empecé a seguir estrictamente la dieta de la zona ¡¡¡y ya se me notan muchísimo los resultados!!!: la barriga se me ha deshinchado por completo y ahora incluso estoy empezando a perder volumen de caderas.

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Bueno, lo de las caderas de momento es muy poco, pero sí que me da la impresión de que las faldas empiezan a quedarme un poco más flojas.

 

Una de las cosas que me encanta de esta dieta (que en realidad no es una dieta: son los hábitos de alimentación que todos deberíamos seguir) es que como comes cada poco y las comidas son muy equilibradas no pasas hambre porque no tienes picos de glucemia entre horas.

Me acuerdo que cuando la conocí y la empecé a hacer, en las dos primeras semanas se me deshinchó completamente la barriga y bajé bastante volumen en general. Desde entonces he seguido más o menos sus principios (aunque no a rajatabla y saltándomela de vez en cuando) y la verdad es que he conseguido mantenerme en mi peso sin oscilar prácticamente nada. Pero ahora, para perder un poco de peso y volumen, volveré a hacerla más estricta durante una temporada.

Lo malo de la dieta de la zona, es que es un coñazo tener que andar pesando y calculando las proporciones de todos los alimentos (os lo conté más detalladamente en el post: Dos semanas en “la zona” ).

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Así que, ya que me puesto al lío, me he pasado la noche del lunes y del martes cocinando y preparando raciones de comida sin parar, para que después no tenga que estar haciéndolo a diario:

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¡He dejado mi parte del congelador (la mitad de la izquierda) como un tetris de tuppers, jajajaja!.

Eso sí, mientras hacía mis comiditas no he estado sola. Una de mis dos compis nuevas ha estado haciéndome compañía todo el tiempo. Aunque me da que más que por hacerme compañía, estaba pegada a mí por si entre comida y comida le caía algo a ella, jajaja.

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También hay que reconocer que aunque con esta dieta no pases HAMBRE, eso no quiere decir que no pases GULA… y la verdad es que ayer y hoy ya me ha costado un poco mantener a raya las ganas de comer más de la cuenta.

Así que para que solo se me siga desinflando la barriga, pero no se me desinfle el ánimo, como premio de auto-motivación por mi constancia y lo bien que lo estoy haciendo (bueno… y también un poco porque estoy un poco depre por lo que os dije ayer de no poder estar en ninguna firma de libros en la Feria del libro de Madrid) esta tarde me he ido de compras y me he comprado un vestido súper molón…. que ahora mismo me queda bastante embutido, pero que en cuanto pierda un poco más de volumen me va a sentar genial!! ^_^

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¿A que tiene unos colores súper chulos?
En cuanto lo vi, me encantó.

Si pierdon un pelín más de cadera, yo creo que lo podré estrenar cuando vaya a Las Palmas a ver a Olga en San Juan, y taparme el culo con él en vez de con un pareo ^_^

Mientras tanto, seguiré todo el día con la báscula para arriba y para abajo preparando los menús perfectamente equilibrados entre grasas, proteínas e hidratos de carbono que exige la dieta de la zona… o como dice mi compañera de piso “mis sudokus de comidas” que tan bien me están funcionando ^_^

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