Ayer no escribí nada porque me pasé el día holgazaneando… que de vez en cuando se agradece pasar un día sin encender el ordenador, para variar.

Fer pasó la noche en mi casa y nos levantamos tarde. Hice el desayuno, aunque esta vez mucho menos glamouroso que de costumbre, porque con Fer alrededor era imposible intentar hacer ninguna foto decente porque en cuanto me daba la vuelta se ponía a meterme mano. Al final no pude decorarlos ni con pajitas, ni con cucharas de colores, ni con nada:

smoothie fresas naturales

  • ¿Pero quieres dejar de meterme mano mientras intento hacer la foto?
  • ¡Es que estás tardando mucho! Llevas media hora batiendo las fresas de los cojones…
  • Jajajaja. ¡Porque tú no paras de interrumpirme! ¡¡Si no me tocaras, ya hubiera terminado hace un buen rato!!
  • ¡Es que no lo puedo evitar! Si me pones el culo en pompa delante de las narices, ¿cómo quieres que no te lo toque?
  • Pues no me lo mires, coñe. Vete al salón o a la habitación mientras termino.
  • A la habitación voy a volver ahora ¡pero contigo!, que con tanta fresa y tanto culo delante de las narices, me estás poniendo malo. Tira para allá… ¡y ya si eso terminamos de desayunar luego!
  • Jajaja.

Justo antes de irse, me dijo: “Oye, pues que sepas que me han encantado los batidos de chía y fresas que has hecho. Estaban cojonudos… Tengo que preguntar si hay condones o lubricantes con sabor a eso, para comprarlos para la próxima vez”.

Jajajajaja. ¡Que gilipollas es!

Esta vez ya hemos dicho que no vamos a volver a dejar pasar tanto tiempo sin vernos, y que tenemos que empezar a quedar más a menudo… porque de mis propósitos de año nuevo el de vencer la pereza con los tíos es el que peor llevo con diferencia. Así que, para un chico que me encuentro que no me da pereza, ni problemas, y con el que me lo paso tan bien… tendré que aprovechar, ¿no? 😊