Bueno, pues ya pasó la boda que tenía a la que iba con Héctor, y si bien es cierto que seguimos sin estar prometidos ni nada parecido (jajaja, menuda sorpresa, ¿ehhhh?), sí que hubo avances… aunque no tantos como a mí me habría gustado.
Me gustaría resumíroslo, pero como sabéis que resumir no es lo mío, os lo voy a contar a mi manera… o sea, en tres o cuatro posts de ochocientas líneas cada uno, jajaja.

La boda era el sábado 25, a las 12:30 de la mañana. Así que el viernes por la noche, antes de irme a dormir, me puse a calcular a qué hora tenía que poner el despertador para levantarme.
Como quería desayunar tranquilamente, ducharme, plancharme el pelo, hacerme una coleta con tupé, maquillarme, etc. y en todas esas cosas se tarda mucho… pensé “Como siempre me levanto a las 8, voy a retrasar la alarma de diario para que me toque una hora más tarde y levantarme a las 9.. y que me dé tiempo hacerlo todo tranquilamente”.
Repito: “Voy a retrasar la alarma de diario…”.
Como soy gilipollas, no me dí cuenta de que la alarma de DIARIO, como su propio nombre indica, solo suena de lunes a viernes. :-(

Tuve muuuucha suerte, porque me desperté por ciencia infusa a las diez y media de la mañana, cuando lo normal en mí es que los fines de semana esté dormida como un leño hasta la una.
Pero claro, ya andaba mucho más pillada de tiempo, así que tuve que desayunar y ducharme a toda prisa, maquillarme mucho más rápido de la cuenta, y prescindir de hacerme la coleta.
A las doce, ya estaba lista, iba a ponerme el vestido para salir de casa… cuando justo llaman al timbre:

  • ¡Sandra, abre! Soy Adri.
  • O_o ¿Adri? ¿Y qué haces tú aquí?
  • Pues que me he despertado pronto, no tenía nada que hacer y he dicho “Pues voy a coger la cámara y a buscar a Sandra, y me voy con ella a la boda. Así hacemos un reportaje en plan bloguera glamourosa para que lo suba luego al blog. Y como la otra vez a Oli y a Pedrito les gustó mucho la idea del shooting, les hago foto también a ellos, que es muy divertido”.
  • Jajajajajajaajajaja.
  • ¿Qué te parece la idea?
  • A mí de puta madre… pero ya verás que contento se pone Héctor cuando le digas que se deje hacer fotos… jajajajaja.
  • Joder… que esas son para vosotros… 
  • Da igual. Le tiene fobia a las cámaras. Si no se da la vuelta y se marcha para casa… vamos bien.
  • Prfffff, desde luego hija, que chico más soso…
  • No es soso. Es tímido, que no es lo mismo.
  • Y leeeeeento.
  • Jajajajaja. Y leeeeeento. Muy lento. Eso sí que es verdad.
    Anda, vamos para la habitación que voy a vestirme… y nos vamos.
  • ¿Cómo? Pero no te vas a hacer una coleta?
  • No, porque ya son las doce y no me da tiempo…
  • ¡Pero es que con el pelo suelto no se te ve el tirante!
  • Ya tía, pero es que en hacerme una coleta tardo un huevo… que yo tengo mucho pelo… y hasta que me lo consigo recoger todo bien sin que se me salga ningún pelo, puede pasar un cuarto de hora… y luego me tengo que hacer el tupé, y tapar la goma con una vuelta de pelo… prfffff. Que no, que no…
  • ¡Pero es que estás superguapa con el pelo recogido, y no te lo recoges nunca!
    ¡Así con el pelo suelto estás igual que cualquier sábado!
    ¡Y no se te ve el tirante!
    Hazte una coleta normal, sin tupé, que tardas la mitad de tiempo…
  • Prfffff.
  • Además está de llover, y como se ponga a llover, se te va a quedar el pelo hecho una mierda… Con una coleta ni se te inmuta. Y…
  • Joder, ¡que pesada!
    Venga, pásame un peine…

Veinte minutos de reloj tardé en hacerme la puta coleta. Si antes ya iba justa de tiempo… evidentemente después de peinarme ya era imposible que llegara a tiempo. Pero como solo me tenía que poner el vestido, las botas, y salir pitando… tenía la esperanza de que como la novia siempre se retrasa un poco, me diera tiempo a llegar a la vez que ella.

  • ¡Joder! Ahora no encuentro el sujetador…
  • Está en la mesita…
  • No no, el negro no, que se transparenta. Con este vestido tengo que llevar la ropa interior color carne.
    ¿Te has dado cuenta de que cuanto más sexy es un vestido, más antierótica es la ropa interior que tienes que usar para llevarlo?
  • Jajajaja. Sí. Eso es así matemáticamente. Yo tengo uno muy chulo, con la espalda muy baja, que me tengo que poner con un sujetador color carne de estos que van cruzados hasta la cintura. Más horroroso no puede ser.
  • Sí, sí puede ser.
    Yo tengo uno con la espalda más baja todavía, y me lo tengo que poner con unas tetas de esas que parecen dos prótesis de silicona que van pegadas por encima de las tetas…
    Que si te ligas a un tío, te quita el vestido y te ve con eso… alucina.
  • Hombre, yo es que eso me lo quitaría en el baño, antes de que me lo viera…
  • Hummmm. Es otra opción.
  • Peor sería si llevaras una faja, como Bridget Jones…
  • O dos sujetadores juntos, como aquella tía con la que se lió Toni, jajajjajajaja. Todavía sigue traumatizado…

De esas cosas estábamos hablando mientras yo me estaba poniendo el vestido… cuando ¡oh, sorpresa!, al subir la cremallera… se abrió.

cremallera rota

Mi hermana se quedó con los ojos como platos:

  • ¡Halaaaaa! ¡Has reventado la cremallera! Pero tía, ¿no te habías probado el vestido antes?
  • No la he reventado… el vestido me queda bien… un poco grande incluso… es que esta cremallera siempre ha ido un poco mal. Jajajajajjaa. Pero también es mala suerte que se me haya roto hoy en vez de cualquiera de los días en los que me lo he probado, jajaja.
  • Bueno… por lo menos te ha dado la risa… ¡¡a mí me daría un soponcio!!
  • Yo ya estoy acostumbrada a que me pasen cosas así continuamente. Mi vida es una anécdota constante… Tengo que vivir siempre improvisando a toda prisa…
  • Jajajajjaaja. Ya veo ya… La verdad es que no es ni medio normal, jajajajjaa. Venga anda, vamos a intentar bajarla y volverla a subir a ver si conseguimos arreglarla, jajajaja.
  • Es que está atascada… y ahora ni baja ni sube…
  • Ay madre… y si no baja ¿qué haces?
  • Pues ponerme otro vestido… ¡qué voy a hacer!
  • ¿Y qué otro vestido tienes que te sirva para ir de boda?
  • Pues uno negro largo que me compré contigo el año pasado…
  • Ah, sí. Ya sé… pero ese es más de noche que de boda…
  • Ya. Y si encima me pongo la cazadora negra y las botas, va a parecer que soy gótica, toda de negro. Pero no tengo otra cosa. Mejor que ir en vaqueros…
  • ¡Espera, que ya está! ¡Ya he conseguido desatascarla… pero solo sube desde la mitad. La mitad de la parte de abajo, queda abierta…
  • Hummm… pues la cosemos de la mitad para abajo, y listo!!
  • O_o Y si coses la cintura, siendo tan ajustada, luego te va a caber por la cabeza??
  • No sé. Lo intentamos. Total… a la boda ya no llego ni de coña… así que me da lo mismo perder 5 minutos más
  • Eso sí es verdad. Jajajaja.
  • Si luego no me cabe, me pongo el negro. Voy a por la cesta de coser. Escríbeles a mis amigos y documéntales la situación, anda…

Me puse a coser el vestido y mientras tanto mi hermana se puso a escribirles por whatsapp a mis amigos para decirles que iba a llegar tardísimo y mandarles las fotos del proceso.

vestido boda imprevisto

reparar una cremallera rota

Os diría que mis amigos se sorprendieron… pero sería mentira. Son mis amigos. Están acostumbrados a que me pasen esas cosas continuamente.

Después de coser el vestido me lo intenté meter por la cabeza y, aunque me costó un poco, sí que pude meterlo. Alguna ventaja tenía que tener no tener tetas, jajajaja.

Me puse las botas y la cazadora y salimos de casa escopetadas.
Como la misa ya había empezado, al llegar allí no me atreví a entrar en la iglesia, así que nos quedamos fuera haciéndonos el publireportaje… y esta vez no me pasó como la vez anterior en la que quede fatal en todas las fotos… ¡esta vez quedé genial en casi todas!

vestido largo con cazadora cuero

look-boda-cazadora-cuero

cazadora-de-cuero-con-vestido-de-boda

vestido-largo-para-boda

vestido-largo-con-botas

vestido-largo-detalles-en-cuero

look punk boda

coleta-boda

vestido de boda original

vestido boda cuero

¡¡¡No me digáis que no ha quedado superglamouroso todo el reportaje!!!
Casi casi igualico que cuando voy a diario a trabajar, jajajaja.