¡Qué risas nos hemos echado en mi casa probando lo de los condones y los garbanzos. Al final hemos quedado seis: Enma, Pili, Patri, mi hermana, su amiga Lorena y yo. Habíamos puesto como condición que cada una llevara algo de comer y/o beber y algún objeto de forma fálica para hacer la prueba.

La conversación transcurrió más o menos de la siguiente manera (sin demasiada importancia sobre quien decía cada cosa):

  • Vale, yo he traído mi vibrador.
  • Y yo el mío.
  • Yo no tengo, así que he traído una vela, y unos condones que he visto que están a punto de caducar.
  • Yo aporto un calabacín, porque no tenía otra cosa.
  • Yo no he traído nada, pero ya veo que no va a faltar material.
  • Venga vale, pues Sandra vete a por los garbanzos.
  • A ver… con garbanzos me niego a hacer la prueba porque ya dijimos que se tiene que picar el condón con los piquitos que tienen…
  • Y yo creo que con alubias tampoco porque son muy grandes, ¿no?
  • Las normales sí, pero tengo alubias negras, que son más pequeñas y redonditas… ¿que os parecen? También tengo lentejas… y soja, que yo creo que va a ser lo mejor para hacer la prueba porque los granos de soja son pequeños y redondos…
  • ¡Perfecto! ¡Pues echa un poco de cada unas en una tacita y ya tenemos todo el material! ¿En que aparato lo vamos a probar?
  • En la vela no porque es demasiado pequeña… Y en el calabacín y en este vibrador tampoco porque son demasido grandes y daos cuenta de que hay que poner el condón y rellenarlo por todos los lados.
  • Es verdad. A ver luego a quien le cabe eso…
  • Uffff, mejor vamos a dejar el tema de tener que meter cosas tan grandes por el coño, porque yo creo que todavía lo tengo dolorido desde la última vez que me tiré a “Vlad”.
  • Yo creo que el mejor es este otro vibrador, que es un pene de un tamaño más pequeño.
  • Jajajaja, sí porque este con forma de delfín tampoco es muy apropiado para este experimento, con tanta forma rara y tanto recoveco…
  • Jajaja, venga vale… Y ahora, ¿qué hacemos? ¿Ponemos el condón y luego metemos la soja con el dedo? ¿O llenamos el condón y lo vamos extendiendo después?
  • Mejor llenar el condón primero y luego ponerlo, ¿no?
  • Sí, yo creo que también.
  • Sí, y yo.
  • ¿Y qué metemos? ¿La soja?
  • Sí porque las lentejas son planas y no ruedan para extenderlas bien…
  • Jajaja, es verdad… no habíamos caído en eso.
  • Vale pues hala… Pili, tú abre el condón y sujétalo… y nosotras vamos metiendo dentro la soja…

(Un rato más tarde)

  • Vale, ¡ya está! Ahora sujeta el vibrador, que se lo vamos a poner.
  • A ver, que lo desenrosco… ¡Ya está! ¡Todas a extender los granos!
  • Lo mismo nos hemos pasado metiendo granos, ¿no?
  • Hija… es que es nuestra primera vez y no calculamos.
  • No es por nada pero a mí esto me parece muy complicado para hacérselo a una persona de verdad… Porque el vibrador ni se queja ni se queda laxo… pero hacérselo a un tío me parece casi imposible…
  • Joder… y yo no se la fuerza que estaréis haciendo vosotras para extenderlo… pero con la fuerza que estoy haciendo yo… si llega a ser un tío lo hemos circuncidado gratis en un momento.
  • ¡¡Al rico descapullooooooo!!
  • Jajajaja.
  • Jajajaja. Venga, pues ya está. Ha quedado bastante bien repartido.
  • Sí, yo pensé que íbamos a tener que hacer más intentonas.
  • Bueno, pues ahora a ver quién es la valiente que lo prueba.
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