Me hace mucha gracia cada vez que veo padres escandalizados y protestando en las redes sociales por el acoso escolar cada vez que hay un nuevo caso de bulling, cuando yo tengo clarísimo desde hace muchos años que son los propios padres los que inculcan a los hijos esa mentalidad de tolerancia hacía el bulling. Vamos, la sociedad en general, pero los padres (que son los que más influyen sobre sus hijos) en partivular.

Está claro que a todos nos parece fatal el tema del acoso escolar, y que en los colegios los matones de turno les hagan bulling a algunos pobres chicos hasta el punto de amargarles completamente la vida, mientras que el resto de los compañeros se hacen los locos mirando para otro lado. Pero es muy hipócrita pedirle a los niños que actúen ante una situación así mientras la inmensa mayoría de los adultos tienen como dogma de vida: “ver, oír Y CALLAR”.

Os voy a poner un ejemplo muy claro.

Esta mañana me ha llamado mi casera para pedirme la factura de cuando vinieron a tirar el tabique del salón, para presentarla en la declaración y desgravársela. Así que le he escrito al albañil un email pidiéndosela… y me ha mandado una factura con fecha de hoy (10 de junio) y el numéro 3.

Le he dicho que se debía de haber confundido de número porque si pone fecha de junio es imposible que sea la factura numero 3 de lo que va de año (recuerdo que cuando me estuvieron tirando el tabique me dijo que tenia como 10 empleados y que siempre estaban haciendo unas tres obras simultáneamente como mínimo, o sea que a estas alturas como minimo deberia de ser la factura número cincuenta y pico).

Y me ha respondido que no, que “está bien, porque normalmente no declaro el resto, jeje, que si no ya sabes que hacienda se lo queda todo, jeje”.

¿”Jeje”? ¿¿¿”JEJE”???
Me ha hecho tanta tantísima gracia que nada más leer el email me he metido en la página web de la Agencia Tributaria y lo he denunciado por fraude fiscal, para que le ría la gracia su puta madre.

Me había quedado yo tan ancha, cuando uno de mis compañeros de curro me ha dicho: “Joder, que chivata”.
¡Y ahí ya me he calentado! ¿Chivata yo? ¡¡¡POR SUPUESTO QUE SÍ!!! ¡¡Y a mucha honra!!

Me da VERGÜENZA que en esta sociedad la que la gente que denuncia las injusticias y las actividades delictivas o fraudulentas para mantener el buen funcionamiento estén mal vistos hasta el punto de tener una palabra para nombrarlos peyorativamente… mientras que los que están callados como ratas permitiendo las actividades delictivas son los buenos de la película.

O por lo menos mientras no haya un problema que vaya con nosotros, claro. Porque si tu jefe te acosa y lo denuncias, ahí si que te parece bien que haya un chivato se ofrezca a ir a testificar a tu favor, ¿verdad? Y si te roban por la calle y todo el mundo dice que no ha visto nada y se hace el loco, ahí sí que te parece bien que aparezca un chivato y diga  “yo he visto quien ha sido”, ¿no? Y si hay un pobre chico que está sufriendo acoso escolar en la escuela entonces está bien que los demás avisen al profesorado para que tomen medidas, ¿no?

Pero hasta que no llegue ese momento, que alguien acuse a alguien que está cometiendo un delito nos parece un defecto en vez de una virtud. Y lo que es peor: ante una situación de denuncia, en vez de señalar y despreciar al que ha infringido las normas, al que se mira mal es al “chivato”. Tócate los huevos.

Yo jamás entendí en el colegio que cuando el típico broncas de la clase preparaba alguna, todo el mundo se callara y al final nos castigaran a todos.
Pero vamos a ver… ¿por qué coño tenía yo que quedarme sin recreo porque un gilipollas hubiera querido liarla en clase? ¿Por qué tenía yo que pagar las consecuencias del mal comportamiento de nadie, si yo estaba tranquilamente sin hacer nada malo?
¿Solamente para que no me señalaran como una chivata por no querer pagar el pato de un tío que se escudaba en la cobardía del resto para no pagar las consecuencias de sus actos?

De adultos sigue siendo lo mismo. El empresario que se escaquea de pagar un 80% de lo que factura es muy listo… y los que lo denuncian son unos chivatos.

Eso sí, después es una vergüenza que las pensiones por jubilación sean tan bajas, que cada vez haya más recortes en sanidad, que cada vez se den menos becas, que cada vez se den menos ayudas a discapacitados, etc… porque no hay fondos. Pero sin embargo seguimos callándonos y aplaudiendo a los que provocan esa situación, tolerando ese comportamiento para no ser unos “chivatos”.

Y digo yo, ¿¿vosotros sois los que os sorprendéis que vuestros propios hijos se callen ante el acoso escolar a un compañero y no lo denuncien?? ¿¿En serio?? ¿¿Los mismos que les estáis inculcando día a día que lo correcto es “ver, oír y callar”??

Yo creo que esto debería estar montado al revés. No debería existir la palabra “chivato” para aludir a una persona que destapa un comportamiento fraudulento y que ayuda a hacer la sociedad mejor. Lo que debería haber es una palabra despectiva para la gente que tolera esas injusticias mirando para otro lado. Algo con lo que poder señalar a esa gente que se queda impasible mientras otros se abusan del sistema. Algo como “Tú lo que eres es un “boca-cerrada”.

“Boca-cerrada de mierda”, añadiría yo.