¡¡Yuhuuuuuu!! Ya solo quedan cuatro días para estar de vacaciones en Canarias, con mi querida Olga… y ocho para que luego se reenganche con nosotras Espeso. ¡Qué ganas de verlos a los dos! ¡Seguro que nos lo pasamos genial!

Ya tengo preparada mi lista de cosas para hacer allí:

  • Pasear por la playa
  • Reirme mucho con Olga
  • Sacar media hora al día para seguir haciendo los ejercicios del BBG
  • Estrenar bikini nuevo (y culo nuevo) en la playa
  • Disfrutar del momento
  • No inflarme a helados y comida basura
  • Intentar publicar algo en el blog (aunque solo sea una foto al día) para no dejaros en el olvido

Ya os advierto que los dos últimos, son los que más difíciles veo de cumplir, jajajajajaja. Que yo me voy de vacaciones y desconecto del todo, del todo…

 

Espeso está súper emocionado con el viaje. Aunque la verdad es que es una de esas personas súper happys, que se emocionan en seguida por cualquier cosa y da gusto estar con él porque siempre tiene una sonrisa en la cara y cualquier pequeñez le hace feliz. Bueno, ahora que lo pienso, igual que Olga, jajajajaja.

El sábado, nos mandó una foto al grupo que tenemos los tres por whatsapp para enseñarnos que ya había pasado por su querido Yves Rocher a comprar botecitos para meter el gel, el champú, la colonia, etc.

 

Me hizo sentir fatal porque, con mi habitual costumbre de dejarlo todo para última hora, a estas alturas no tengo nada preparado: ni he comprado el billete de tren para ir al aeropuerto, ni he comprado los botes para meter los líquidos ni nada… Así que pensé en ir esa misma tarde a comprarlos, cuando de repente me acordé de que el día anterior, cuando estuve de fiesta por ahí con mi prima, me comentó (entre cocktail y cocktail) que había probado un champú y un acondicionador nuevos, en formato sólido que le dejaban muy bien el pelo. Y pensé “Coño, pues llevarme un champú en pastilla es mucho más cómodo que andar comprando botes, rellenándolos, cargándolos con todo lo que pesan y abultan en la maleta, etc. Además seguro que duran más.”

Total, que le pregunté de qué marca eran, y me dijo que eran de LUSH, que debe ser una marca muy conocida porque en Madrid sí que deben tener tiendas físicas en muchos sitios, pero que yo no había oído en la vida.

Parece ser que utilizan todo ecológico (con lo que me gusta a mi todo lo natural y ecológico), y tienen tienda online. Así que la busqué por internet e hice un pedido de un acondicionador de pelo y tres champús (para probar cual me gusta más y por amortizar los gastos de envío). Hice el pedido el sábado y hace un momento me ha llegado el paquete (¡me encanta la inmediatez de esta era consumista en la que vivimos!, jajaja).

 

Evidentemente a Canarias me llevaré solo un champú de los tres, el acondicionador de pelo… y para el cuerpo meteré una pastilla de jabón cualquiera de los doce jabones artesanos que tengo acumulados porque cada vez que voy a una feria de artesanía me compro alguno. ¿Os he dicho ya que soy una psicópata de las herboristerías y las ferias de artesanía y potingues naturales? Jajajajaja.

De momento de estos solo os puedo decir que oler huelen muy bien (sobre todo el de color violeta). Cuando los pruebe ya os contaré que tal resultado me dan, porque lo del champú no me parece tan raro (al fin y al cabo es jabón), pero lo del acondicionador sí que me intriga bastante. Pero os lo quería contar porque simplemente la idea de ahorrarme llevar los botes y el engorro que suponen, me ha encantado. 😊