Hace unos meses leí en un libro que tengo sobre los propiedades de los alimentos los beneficios que tiene la cebolla morada frente a la cebolla blanca normal:

  • contiene antocianinas (responsables de que tenga ese color morado), que ayudan a prevenir el cáncer, enfermedades cardíacas, contribuyen a preservar la memoria, a cuidar el tracto urinario y a retrasar el proceso de envejecimiento. Además de esto, también es más rica en antioxidantes que la cebolla blanca.
  • contiene quercetina (también en una mayor proporción que la cebolla blanca). La quercetina es un nutriente con gran poder antioxidante, por lo que ayuda a proteger las células contra el daño oxidativo y contra la formación de tumores malignos. También favorece la circulación sanguínea, reduce el colesterol, es anticoagulante, combate la hipertensión, es anti inflamatorio, anti alérgico, combate el estreñimiento, ayuda a favorecer las funciones renales y a prevenir los parásitos intestinales.
  • tiene altos niveles de glucoquinina, que ayuda a regular los niveles de glucosa en sangre en personas diabéticas y las cataratas por diabetes. También es hipoglucemiante y estimula la segregación del jugo pancreático, que favorece la descomposición de los macronutrientes de los alimentos.La difenilamina que contiene es un compuesto altamente eficaz para disolver el azúcar en sangre.
  • La quinina que contiene estimula el sistema digestivo: facilita la digestión neutralizando los ácidos estomacales, activa la secreción de jugos gástricos que favorecen la buena salud de la flora intestinal, contribuye al buen funcionamiento el hígado, la vesícula, el páncreas, etc.
  • el consumo regular de cebolla morada aumenta la densidad de calcio los huesos. Algunos estudios indican que sus beneficios son incluso superiores a los obtenidos con tratamientos con calcitonina, que es el fármaco más popular para tratar la osteoporosis.

 

Desde entonces empecé a comprar siempre cebolla morada en vez de blanca… y hoy a la hora de hacerme la cena me he dado cuenta de una cosa que me ha resultado muy curiosa… ¡¡EN TODOS ESTOS MESES NO HE LLORADO CORTANDO CEBOLLA NI UNA SOLA VEZ!!

No sé si será casualidad o no, pero yo era extremadamente sensible a cortar cebolla (no a todo el mundo le afecta igual), pero yo solamente con entrar en una cocina en la que alguien estuviera cortando cebolla me podía pasar llorando cinco minutos… Así que imaginaos el suplicio que era para mí cada vez que tenía que picar cebolla para cocinar.

He probado de todo: a taparme la nariz, los ojos, a cortar la cebolla dentro de una bolsa de plástico, debajo de un chorro de agua (que por cierto, es lo único que funciona)… y hasta a comprar la cebolla picada y congelada solo por intentar evitarme el suplicio de tener que hacerlo yo (esto último no os lo recomiendo porque al cocinarla suelta todo el agua y se queda hecha una birria).

 

Y hoy, me he dado cuenta de que llevo meses sin echar ni una sola lágrima, ¡¡y es desde que uso cebollas moradas!!

Saber saben igual, y de hecho, algunas a comerlas pican bastante… pero no lloro al cortarlas.

No sé si depende de la variedad (aunque las he comprado en diferentes sitios), de si son “nuevas” o “viejas” y tienen más fuerza (pero las he consumido en invierno y ahora en verano, por lo que me extraña que todas hayan perdido la fuerza)… pero os lo quería contar por si alguien tiene el mismo problema que yo, y  le puede facilitar un poco la vida.

A mí desde luego me hace la hora de cocinar mucho más llevadera. 😊😊😊