Esta tarde me ha llamado Olga:

  • ¡Hola guapi! Acabo de ver las fotos que subiste ayer poniendo morritos con tu nuevo look, y me encanta como te queda, ¡¡te favorece mucho!! mechas-californianas
  • Jajaja. ¡¡Gracias!! A mi también me gusta mucho como me queda así más clarito…
  • Lo que me sorprende es que teniendo los problemas que tienes siempre con los peluqueros, esta vez te haya quedado bien a la primera.
  • Es que a la primera no me ha quedado bien… Me ha quedado bien a la segunda, jajaja.
  • ¿A la segunda?
  • Sí, jajaja. Cuando llegué a la peluquería les dije que me quería hacer mechas californianas, y me dijeron que, como llevo henna, al aclarármelo me iba a quedar naranja en vez de rubio. Les dije que no me importaba, porque me gusta el pelo pelirrojo, y entonces se pusieron a decolorarme. El caso es que cuando me doy la henna, me doy mucha más por arriba que por la zona de abajo, porque la parte de arriba es la que está más expuesta y más se estropea por el sol, así que me echo más cantidad de producto en esa zona para sanear más el pelo… Y al decolorarme la parte de arriba que tenía más henna se quedó naranja, pero la parte de abajo me quedo rubio pollo.
  • ¿En serio?
  • Sí. Encima me dejaron pelos sin decolorar porque decían que así quedaba más natural… y al vérmelo seco me parecía que quedaba horroroso que cayeran mechones tan oscuros. Entre los mechones negros y el cogote rubio, tenía unas pintas… ¡¡prffff!!
    pelo-de-colores
  • Jajajajaja.
  • Así que tuve que volver a que me lo arreglaran, y me oscurecieran los mechones rubios y me aclararan los negros. ¡¡Pero la segunda vez quedó muy bien!!
  • Jajajaja. ¡¡Madre mía!! Lo que no te pase a ti…
  • Lo peor es que al final me tiré en la peluquería desde las 9 de la mañana hasta las tres y media de la tarde… ¡Madre mía que agobio! Pero si hasta tuve que llamar a una de las chicas que había quedado para venir a ver el piso a mediodía y decirle que viniera más tarde porque no me daba tiempo a llegar…
  • ¡¡Es verdad!! ¿Qué tal vas con las entrevistas?
  • Prfffff. Calla calla… ¡¡No veas que fauna!! Con la que quedé el sábado después de la peluquería parecía una monja. Tenía una pinta rarísima, al hablar conmigo no me miraba directamente a la cara, abrió todos y cada uno de los cajones de la habitación: los de las mesitas, los del armario… ¡¡Pero si hasta miró debajo de la cama!!
  • JAJAJAJAAJA. ¿En serio?
  • Te lo juro. Pero la del viernes fue todavía peor: al llegar me dijo: “Bueno, yo es que ahora no estoy trabajando, pero no te preocupes por el alquiler que tengo ingresos. Y la fianza me la va a prestar un amigo… bueno, más bien una amiga.”
  • ¿¿Como que “un amigo… bueno, más bien una amiga”?? Que cosa más rara, ¿no?
  • Sí. Y luego me dijo “Y tranquila porque no te voy a molestar porque no piso casi por casa. Me paso todo el día por ahí”. Y yo pensé “¿Y a dónde cojones va todo el día si no trabaja?”. Y como debí poner una cara un poco rara, añadió “Porque me paso el día fuera de casa… Ya sabes… Buscando trabajo y eso”.
  • Uy, que raro todo, ¿no?
  • Y ya me remató cuando me dijo “Es que esta zona me interesa mucho porque el asistente social es muy majo”
  • Jajajajaja. Madre mía, ¡¡que miedo!! Jajaja. ¿Quién se conoce a los asistentes sociales de cada zona de la ciudad, y se muda a un piso porque esté en una zona el la que hay uno que le interese? Ufffff.
  • Ya te digo.
  • Aunque el que se lleva la palma fue un tío que me llamó para venir a verlo hoy por la mañana y cuando se presentó aquí era un tío de cincuenta y pico años, que venía con una chica que tendría veinte… y me dijo que era profesor de universidad y que quería alquilar la habitación para él y para su hija.
  • O_o ¿CÓMO? Jajajajajaja. ¿Los dos en la misma habitación?
  • Sí. A mi casi se me salen los ojos cuando me dijo que lo único malo es que la cama era muy pequeña, que si no les podía poner una más grande.
  • JAJAJAJAJA. Ostras tía. Eso si que no hay por donde cogerlo… ¿Un profesor de universidad alquilando una habitación en un piso compartido? ¿Durmiendo con su hija en la misma habitación?
  • Prffffff. Pues ya ves. A esos no les enseñé ni el resto de la casa… No les dejé pasar del recibidor.
  • JAJAJAJJAJAJA. Madre mía, que me meo… ¿Y no has entrevistado a más gente?
  • No. Pero hoy me han llamado una chica que por teléfono parecía muy simpática… y lo que es mejor ¡¡QUE PARECÍA NORMAL!! y he quedado con ella mañana. Me ha dicho que tiene perro y que si tengo algún problema con las mascotas… Y le dicho que en principio no, pero que cuando venga traiga también al perro, que aquí las presentaciones las tenemos que hacer entre todos los habitantes de la casa.
  • Jajajaja. ¡Eso! ¡A ver si luego la dueña te va a caer bien pero con el perro te llevas a matar…
  • Claro claro… Imagínate que es uno de esos perros que no hace más que ladrar todo el rato y que cuando vas andando por el pasillo te van mordiendo las perneras de los pantalones… Prfffff.
  • Jajaja. Bueno, pues parece que no te has aburrido con las entrevistas…
  • ¡Ah! ¡Y me he olvidado de contarte otra! Dos chicos italianos de erasmus que querían venir porque pensaban que alquilaba dos habitaciones. Y les he dicho que no, que era solo una…
  • Jajajajaja. Pues que pena… porque si llegas a meter a dos italianos en tu casa, fijo que tachas dos meses del tirón para tu propósito de “12 meses, 12 maromos”
  • ¡Lo que me faltaba! Prffffff. Quita quita, ¡que pereza!
  • Jajajjaa. Es verdad, que se me había olvidando que te estás volviendo medio vieja media frígida. Oye, por cierto, me acordé de ti un montón el viernes porque estuve viendo el programa ese de “cuatro” de “21 días”, que el otro día iba de “21 días ligando”. Y contaba como ligaba a través de una app como Tinder.
  • Ah sí, yo también lo vi.
  • Joder… la tía se pasó 21 días ligando de todas las maneras posibles y solo conoció un tío que le gustaba… ¡¡solo uno!!
    21 dias ligando
  • Ya. Y eso que ella tenía todo el día para dedicarse a eso. Imagínate hacerlo tú que solo tienes un rato…
  • Ya, eso lo pensé yo también. Y también me sorprendió que dijeran que había muchos más tíos que tías, y que los tíos daban a “me gusta” ocho veces más que las tías.
  • Pues según mi experiencia poco me parece…
  • Jajajaja.
  •  Pero si que es verdad que hay un montón de diferencias al usar Tinder entre los tíos y las tías…
  • ¿Ah sí? ¿Ya has conseguido recopilar información sobre como son los perfiles de las tías?
  • Síííí. Y tengo fotos y todo. ¡¡¡Me las ha pasado un chico súper majo!!! A ver si mañana saco un rato y lo publico.
  • ¡¡Eso eso!! Que eso tiene pinta de ser todavía más friki que lo de las entrevistas de compañero de piso.