El caso es que después de saludarme tan simpático, siguió diciéndome:

  • (Javi) ¿Todavía sigues con muletas? Hay que ver qué dura es la tercera edad, ¿eh? Claro… Es que con la osteoporosis ya no se recupera una igual de rápido…
  • ¿Tercera edad?
  • (Javi) Claro… ¿los treinta y pico no empiezan por un tres?
  • Jajaja. Cómo se nota que tú todavía estás en la segunda…
  • (Javi) ;-)
  • (Diego) ¡¡Prfffff!! Bueno, venga, Javi vamos a pedir algo… —Dijo Diego, enfurruñándose un poco por verme hablar tanto con Javi—.
  • (Enma) ¿Y a este qué le pasa ahora? ¿Ya se ha vuelto a picar solo porque estés hablando con Javi?
  • (Pili) Hombre… es que no creo que haya ninguna vez que hayan empezado hablando y no hayan terminado en casa de Sandra…
  • Bueno… alguna sí ha habido…
  • (Enma) Lo que me ha parecido es que Javi estaba más simpático que otros días, ¿no?
  • No sé. El último día también se acercó a hablar con nosotras muchas veces…
  • (Enma) Sí, pero aunque se acercaba estaba como más reservado… no sé. Hoy lo he visto como más… cercano. No sé muy bien como explicarlo…
  • (Pili) A lo mejor es porque se ha enterado de…

  • (Enma) Hummm. Pues puede que sí que sea eso… Porque me ha dado la sensación de que se acercaba a ti más convencido y más seguro de sí mismo que otras veces… Y tiene mucho sentido que sea porque se haya enterado de eso…
  • (Pili) Pues sí. Y más si Simón le ha contado que…

  • (Pili) Pshhhh, callad, que vuelven…
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