Aquí donde me tenéis, hoy he estado a punto del homicidio involuntario.

Resulta que esta tarde me ha llamado Nekane para ver si quería ir con ella de compras  a un centro comercial… Y, como daba la casualidad de que hoy he salido pronto del trabajo, le he dicho que sí porque yo también quería ir a comprarme un kimono para ir a aikido. Más que nada porque a estas alturas soy la única que sigue yendo en chándal y el profesor (o el sensei, o como se diga) ya empieza a mirarme mal.

El caso es que mientras andábamos de una tienda para otra, nos ha parado una chica que estaba haciendo demostraciones de una crema exfoliante para intentar vendérnosla… y el resultado ha sido la situación más hilarante y absurda que he vivido en lo que va de año… y ya es decir, ¿eh?

Os dejo un vídeo que he grabado para contároslo, porque ahora mismo sigo con el ataque de risa y os juro que no me veo capacitada para plasmarlo por escrito, jajajajajaja.

 

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    5 comentarios

  1. Rocio 27 octubre, 2016 at 10:13 Responder

    Jajaja pobre chica.. Menos mal que al final le comprasteis la crema.. Como indemnización.. Jejeje
    Que mal rato al principio, pero las risas de después seguro que lo compensan… Un beso!

  2. Veronica 27 octubre, 2016 at 16:11 Responder

    Jajajajajja q weno!!!! Pobre chica!!! Jajajaja pero vamos… a kien se le ocurre probar asi el agua!!! Jajajajaja pa haberlo visto!!

  3. Marijose 4 noviembre, 2016 at 00:40 Responder

    No he entendido la gracia de que una persona se atragante…..

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