Hoy a mediodía me ha llamado mi hermana:

  • ¡Hola Sandra!
  • ¡Hola! ¿Qué pasa?
  • Te llamo porque te he enviado un paquete sorpresa y me acaba de llegar la incidencia de que no estabas en casa para recogerlo. Es para avisarte de que les llames y vayas a por él.
  • ¿Cómo que no estaba en casa? ¡Pero si no he salido de casa en todo el día! Llevo toda la mañana delante del ordenador escribiendo mi nuevo libro… De hecho, no me he quitado ni el pijama, así que fíjate. ¡Qué hijos de puta! Siempre igual… Bueno, dame el teléfono y luego los llamo, prffff.

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  • Vale. Ahora te lo mando por whatsapp.
  • OK. ¿Y qué es lo que me mandas si puede saberse?
  • Una tontería. Un detallito recuerdo de cuando estuvimos Irlanda, para que celebres el día de San Patrick.
  • Andaaaaa, ¡que guay! ¡Es verdad! No me daba cuenta de que hoy es San Patrick… Estoy tan absorta con lo del libro, que no me entero de lo que pasa fuera.
  • Entonces, ¿lo llevas bien? ¿Qué tal te va en tu nueva faceta de escritora?
  • Pues la verdad es que estoy súper feliz.
  • ¿Y le ves futuro dedicándote solo a eso?
  • Pues todavía no lo sé, pero mi planta del dinero lleva dos semanas creciendo a lo loco. ¡Se me está poniendo como una bomba! No sé si te sirve de guía. Jajajajaja.

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  • Hombre, si estás vendiendo tantos libros…
  • ¡¡Sí!! Ya me quedan menos de veinte… ¡Estoy súper contenta! Con un poco de suerte no voy a tener que destruir ninguno cuando la editorial saque la nueva edición.
  • Jajajaja. ¿Ves? Entonces no me extraña que te crezca la planta del dinero. Eso es como cuando yo me eché novio y me empezó a florecer el “amor de hombre”.

El “amor de hombre” es una planta que nos regaló mi madre porque dicen que mientras la tengas no te faltará nunca el amor de un hombre.

  • Prffff. Yo sin embargo el amor de hombre lo tengo hecho una mierda. No me crece nada. De hecho hace una semana estaba casi muerto del todo porque se le han secado todos los tallos. Así que le corté las puntas de las ramas que estaban vivas y las he metido en una taza con agua a ver si consigo que eche raíces.
  • ¿Y que tal van?
  • Bueno… la mayoría sí que están echando raíces, así que ni tan mal. Todavía tengo esperanzas…

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  • Seguro que eso es porque los de First Dates están a tope buscándote a tu Will Smith.
  • Jajajajaja.
  • ¿Por cierto, todavía no sabemos nada de ellos?
  • No.
  • Joder. Les está costando encontrar a tu media naranja casi tanto como a ti.
  • Jajaja. Eso parece
  • Y mientras tanto, ¿qué vas a este finde? ¿Vas a salir con Fer?
  • No. Este fin de semana no está. Esta tarde he quedado con mis ex compis de curro para salir a tomar algo. Y mañana vienen los amigos de Alberto y me han dicho que salga con ellos.
  • Pues ya me contarás qué tal, aunque seguro que te lo pasas bien con ellos. Eran Pajares y Espeso, ¿no?
  • Sí, y otro más al que no le tenemos puesto mote.
  • Pues hija… Si va con Pajares y Espeso: ¡Ozores!. Está claro.
  • Jajajaja. Tienes toda la razón. Pues eso, que les he dicho a los tres que se queden a dormir en mi casa y que se marchen el domingo, para que no tengan que andar cogiendo el coche de noche.
  • Pues si te vas a pasar una noche bajo el mismo techo con “Pajares, Espeso y Ozores”… A poco que se parezcan a los de las películas deberías levantarte con “amor de hombre” de sobra para dar y regalar.
  • Jajajaja. Visto así…