Pese a que desayunar es súper importante (por no decir imprescindible) si queremos adelgazar, la mayoría de la gente apenas desayuna porque no tiene tiempo o porque no le cabe nada con el estómago vacío.

Yo nunca he tenido problemas para comer una vaca si hiciera falta nada más levantarme… pero lo del tiempo ya es otro tema. Y es que para mí por la mañana cada segundo más que pueda aprovechar en la cama es oro… y, siendo realistas, es verdad que en desayunar bien se tarda un rato largo.

 

¿Cómo lo hago yo entonces? Pues ahora, como me puedo levantar a la hora que me de la gana, me preparo un desayuno completo y me lo como tranquilamente… pero todos estos años anteriores en los que me tiraba de la cama y salía pitando para la oficina, lo que hacía era desayunar un batido de estos que sustituyen una comida, porque es rapidísimo. Solo tienes que hacerte un café, le añades un par de cucharadas de polvos… ¡y voilá! En el mismo tiempo en el que te bebes un café normal, estás tomando un desayuno completo y equilibrado, con vitaminas, calcio y mil cosas más… y que te mantiene saciado hasta más de media mañana.

Esta es una publicación de facebook de octubre de 2014, en la que estoy tomando uno de los batidos de desayuno (podéis ver la publicación original de facebook haciendo click aquí)

 

Yo soy una firme defensora de comer comida natural siempre que sea posible. Desayunar jamón serrano, nueces y dos piezas de fruta me parece mucha mejor opción que tomar un batido. Pero también tengo claro que tomar un batido es mil veces mejor que tomar un vaso de leche con cola-cao y un donnut, que es mucho más químico todavía, está saturado de azúcar y grasas y engorda mil veces más.

 

La chica que me los recomendó me insistió mucho para que los probara porque me decía que era un batido que además de solucionarme los problemas para desayunar y ser muy completo, estaba buenísimo. Y que queréis que os diga… buenísimo no está. Es un batido de dieta… es bastante insípido, y el que diga lo contrario, miente.  Si fuera una explosión de sabores, sería lo que pondrían en las cafeterías para desayunar, en vez de un chocolate con churros. Pero también es verdad que como no tiene demasiado sabor, sabe a lo que le eches. Yo por ejemplo le suelo añadir café y canela, pero también se le puede echar cacao o fruta… o lo que prefieras.

 

El caso es que, aunque el sabor no me parece espectacular, los resultados que noté cuando empecé a tomarlos sí que me lo parecieron. Por aquel entonces yo vivía a dieta una semana sí y otra también, engordando y adelgazando cada dos por tres (en los posts viejos del post tenéis miles de ejemplos de las dietas que hacía, incluída la dieta del sirope de savia y podéis comprobar que me pasaba la vida a dieta, engordando y adelgazando como un yo-yo).

Pero desde que empecé a tomar los batidos para desayunar y a comer más ordenadamente haciendo 5 comidas al día, etc, no he tenido que volver a hacer dietas porque siempre me he mantenido en mi peso sin tener que hacer nada extraordinario.

 

¿Eso quiere decir que los batidos adelgazan? NO EXACTAMENTE.
¿Quiere decir que los batidos engordan menos que hacer un desayuno o una comida normal? TAMPOCO.

Lo que quiere decir es que si no tienes tiempo de hacer un desayuno sano y equilibrado (o sea, que tenga un porcentaje equilibrado de proteínas, grasas e hidratos de carbono, sin que los hidratos de carbono excedan la cantidad recomendada, que no tengan un índice glucémico demasiado alto, y todas esas cosas que os contaba en el post “Adelgazar comiendo“), es muchísimo mejor tomarte un batido que saltártelo… o que comer lo primero que pilles… porque eso sí que te va a pasar factura rápidamente en la báscula (os conté el peligro de saltarse comidas y su efecto rebote en el post: “Comer poco y mal“).

 

Ahora ya no suelo desayunar batidos porque casi nunca me levanto con prisa, pero en cambio les doy otro uso, que es usarlos cuando por viajes tengo que comer fuera de casa.

Por ejemplo, la semana pasada cuando fui a la Feria del libro de Madrid, había días que tenía que ir a firmar a unas horas un poco raras y me tocaba comer por ahí sí o sí… Como comprenderéis, después de estar todo el día machacándome con los ejercicios del BBG paso de tener que comer cualquier mierda de comida basura cuando salgo por ahí, que queréis que os diga. Así que metí en la maleta varios batidos y me los tomaba mientras esperaba tranquilamente en el césped tomando el sol… y tan feliz (la foto es horrorosa, lo sé… pero es que no la hice para el blog, jajajaja).

 

Insisto en que yo no soy partidaria de alimentarse exclusivamente a base de batidos (de hecho intento comprar comida lo más natural posible… siempre compro ingredientes frescos y lo cocino yo todo, sin apenas usar productos procesados), y lo mismo ahora no vuelvo a beber un batido hasta dentro de un mes que me vaya de vacaciones a Canarias (que me los llevaré para desayunar), pero aún así siempre tengo en casa porque es lo que os digo: a mi me han sacado de más de un apuro, y me parecen un desayuno ideal cuando no tienes tiempo para hacer otra cosa.

 

Aún así, os diré que los batidos tienen principalmente dos desventajas:

1 – La primera es que los batidos buenos son caros. O mejor dicho… parecen caros, porque si echas cuentas no lo son tanto. Un bote sale por unos 40 euros. Da para unas 20 raciones, o sea que cada desayuno te sale por dos euros y tomándolo de lunes a viernes, cada bote te dura un mes.

Teniendo en cuenta que un desayuno saludable debería tener una ración de pavo o de jamón serrano de unos 90 gramos, una rebanada de pan integral, una pieza de fruta de 200 gramos, frutos secos, etc. Al final la diferencia entre uno y otro no es tanta. Si lo usamos para reemplazar las cenas o comer fuera de casa como os contaba que hago yo, tomar el batido sí que supone un ahorro más que considerable.

A mi al principio me fastidiaba tener tanto presupuesto al mes como “gasto extra”, hasta que me di cuenta de que en realidad lo que me gastaba en batidos me lo ahorraba haciendo la compra en el supermercado, y pasé a considerarlo como un gasto de alimentación más.

 

2 – La segunda desventaja y que a mí se me hizo más cuesta arriba es que los comerciales que venden este tipo de productos pueden ser muy (pero que muy) pesados.

Como evidentemente ellos ganan un porcentaje de cada producto que venden, no intentan enseñarte pautas de nutrición diciéndote por ejemplo que a media mañana comas una fruta con un puñadito de frutos secos… si no que directamente te intentan encasquetar una caja de barritas de snacks para picar entre horas… y cosas parecidas.

Además pueden llegar a escribirte todos los días para saber si estás tomando los batidos religiosamente, si ya se te ha acabado y vas a pedir más, o si quieres tal o cual cosa nueva que ha salido y que es buenísima. Y creedme que cuando digo que es todos los días… es que realmente es TODOS LOS DÍAS.

Como yo estaba hasta las narices de que me quisieran encasquetar mil productos y que me estuvieran llamando todo el día para controlarme, pero quería seguir tomando los batidos (porque a mí me resolvían muy bien el tema de los desayunos entre semana) y no quería cambiar de marca (las demás marcas no tienen batidos sin gluten y sin lactosa y estos son los más vendidos del mercado y eso suele ser por algo), decidí darme de alta como distribuidora para poder sacar los batidos para consumo propio y dejarme de historias. A día de hoy creo que no me sale a cuenta pagar la cuota anual para la cantidad que gasto pero aún así  lo pago con todo el gusto del mundo porque por lo menos nadie me da la turra, jajajaja.

 

El caso es que, después de tres años comprando batidos para consumo propio, sin que ni siquiera la mayoría de mis amigos supieran que los tomo, ayer estuve con una ex compañera de trabajo que me decía precisamente que estaba engordando mucho y que quería empezar a desayunar mejor pero que no tenía tiempo. Le comenté lo de los batidos y me dijo: “Jobar, pues yo te agradecería muchísimo que me sacaras uno para probar. Porque si no desayuno es por pereza, y los batidos me vendrían genial. Si a ti te han venido tan bien todos estos años, no entiendo porqué no nos lo has dicho al resto, para que hubiéramos podido tomarlos nosotros también.”.

 

Como mi idea al hacerme distribuidora solo era poder comprar para mí misma, ¡no se me había ocurrido que podía haber gente a quien le podría venir bien que les sacara productos a ellos también! 😱  Así que nada más llegar a casa, después de pedir el batido que me encargó ella, me lié la manta a la cabeza, me puse al lío y llevo dos días montando una tienda online para que si alguien más quiere pueda pedirlos y empezar a desayunar mejor.

La tenéis aquí: http://treintay.com/belleza/

 

Como comprenderéis, no es que piense pasar de ser escritora a ser comercial de batidos de dieta, pero oye, si con las turras que os meto últimamente sobre nutrición, hay alguien que no desayuna por falta de tiempo y esto le puede ayudar a solucionarlo para que mejore baje peso y mejore sus hábitos alimenticios y su estado de salud un poco… pues por mí que no quede. Espero que algún día el karma me lo pague con un buen novio. 😂😂😂