Este mediodía nada más levantarme tenía tres whatsapps preguntándome que qué tal había amanecido hoy con Héctor:

  • Uno de Alberto diciendo: “Bueno, ¿qué tal? ¿Se confirma la teoría de que el tamaño de las manos va proporcional al del rabo? :-P”
  • Otro de Raquel diciendo: “¡En cuanto te levantes cuéntanos qué tal con Héctor! Bueno, cuando se haya ido de tu casa, claro, que quedaría un poco raro que nos llamaras estando todavía él, jajaja. Pero intenta zafarte de él pronto que nos corroe la intriga. Sobretodo a Alberto que cada cinco minutos me dice que mire a ver si ya te has conectado al whatsapp.”
  • Otro de Nekane preguntándome: “Ola, ¿ke ase? ¿Tienes ya novio formal o ke ase?”

No me había dado tiempo a contestar a ninguno, cuando me llamó Olga al fijo de casa. Casi me da un infarto porque al fijo nunca me llama nadie y no me lo esperaba:

  • Tíaaaa, cuéntame qué tal ayer… que me tienes en ascuas.
  • Joder. Dame tiempo para mear, espabilarme y tomarme un café por lo menos, ¿no? Que casi no acabo ni de salir de la cama, prfffff.
    cama-deshecha
  • Jajajaja. Hija, es que me puede el ansia. Anoche me escribió Nekane para decirme que Héctor te estuvo metiendo fichas toda la noche y que al final se fueron todos a casa y él fue contigo. Así que llevo toda la mañana mirando la hora de tu última conexión al whatsapp, y en cuanto te has conectado he dicho ¡esta es la mía! Que ya os ha cundido, ¿eh? Porque es más de la una…
  • O_O Joder la otra… Toda la mañana controlándome el whatsapp. Como si no fueras apenas una acosadora psicópata ni nada parecido, ¿no?
  • Jajaja.
  • Aunque mira, parece que Nekane es otra acosadora por el estilo, porque me acaba de mandar un whatsapp para decirme “Oyeeee, que he visto que te has conectado al whatsapp y no me contestas. ¿Eso quiere decir que todavía está Héctor contigo? ¿Se va a quedar a comer ahí? Tía, vete al baño aunque sea un momento y hazme un resumen”.
  • Jajajajaja. 
  • Raquel y Alberto también deben andar igual, mirando la última hora de conexión cada cinco minutos ¡¡Y ahora me escribe mi hermana!! Joder, ¡¡esto es acoso, pero acoso de verdad!!
  • Jajajaja. Acoso y derribo. Estamos todos como locos a ver a quién le contestas antes. Pero entiéndenos, mujer, es que tenemos mucha curiosidad. Es muy emocionante.
  • Prffff. No sé por qué me da que me voy a pasar toda la tarde contentando whatsapps de todo el mundo para dar explicaciones…
  • Oye… estoy pensando… ¿y si nos conectamos las tres por Skype y así nos lo cuentas a las dos a la vez? ¡Así te ahorras tener que contarlo dos veces!!
  • Pero si tampoco te creas que hace falta tanto. Os lo puedo resumir en dos minutos…
  • ¿Tú? ¿Resumir? Venga anda, no seas aguafiestas. ¡¡Algo tendrás que contar!! No digo yo que nos tengas que dar los detalles íntimos, que eso está muy feo, pero hija, alguno…
  • Jajajajajaja. Pero si es no es por eso. Es que…
  • Que os echo mucho de menos, joooooooo. Así sería casi como estar las tres juntas en un bar tomándonos algo y charlando tranquilamente. Bueno, como estar en un bar con pijama y pelos de recién levantadas, pero como estar juntas al fin y al cabo. ¡¡¡Venga, anda!!! Hazte un café y conéctate, no me hagas insistir más.
  • Prffffff. Vale… Pues vete avisando a Nekane, pero dame media hora para que desayune, me espabile un poco, me haga el café… y les escriba un whatsapp a los demás para decirles que luego se lo cuento a ellos.
  • ¡¡Síííííííí!! ¡¡Yuhuuuuuuu!! Voy a por el portátil.