Al final, Enma me ha dicho que en vez de traerme la compra mañana por la mañana prefería traérmela hoy antes de venir a ver una peli y así mañana ya no tiene que salir de casa y se puede pasar todo el día de relax tocándose las narices, porque dice que le hace falta un día de estos de no quitarte el pijama, teñirte el pelo, ponerte una mascarilla, arreglarte las uñas, darte un baño caliente, etc. Me ha parecido bien, así que lo hemos hecho así. Una vez que me ha traído la compra y lo hemos colocado todo, hemos cogido una cerveza (para ella) y un calimocho (para mí) y hemos ido a sentarnos al salón:

  • Bueno, entonces ¿qué tal la entrevista de trabajo?
  • Ha ido muy bien… ¡¡¡Me han cogido!!! ¡Empiezo este lunes!
  • ¡Qué guay!
  • Bueno… en realidad no es tan tan guay. Es una guardería pequeña y necesitan a alguien para ir a cubrir un puesto cuando falte alguna de las otras chicas. Parece que tienen el personal justo y ahora una de ellas se ha puesto mala y falta muchas veces para ir al médico y para ir a hacerse un tratamiento que le han puesto. Así que me quieren a mí para que vaya a cubrir ese puesto los días que no pueda ir la chica, para cuando la jefa esté de viaje… y cosas así. Vamos, de comodín.
  • O sea que no vas a tener una jornada completa.
  • No. Prácticamente va a ser un trabajo por horas, porque lo mismo me llaman un miércoles para ir el jueves media mañana y luego no me vuelven a llamar hasta la semana siguiente. Cosas así… pero bueno, menos da una piedra. Tengo que ir el lunes y estar una semana de formación para enterarme bien de cómo trabajan y de dónde está todo, para que luego el día que me llamen, pueda ir y lo tenga todo controlado… Y después de esa primera semana ya empezarán a llamarme solo cuando me necesiten.
  • Pero esa semana de formación te la pagan, ¿no?
  • Sí sí, claro. Hasta ahí podíamos llegar…
  • Bueno, pues me alegro. Algo es algo, supongo.
  • Pues sí. Podía ser mejor… pero menos da una piedra. Bueno, ¿qué hacemos? ¿Ponemos una peli?
  • Sí, pero espera que antes voy a ir a buscar una bolsa de hielos para ponérmela en la rodilla.
  • ¿Hielos? ¿Y eso? ¡Pero si has estado muy bien todas las navidades!
  • Ya… No sé muy bien por qué hoy me he levantado tan mal. Esto va a días. A veces me levanto de puta madre y puedo andar casi sin muletas, y otros días de repente estoy fatal y casi no puedo ni apoyar la pierna porque veo las estrellas. No sé muy bien de que depende… Muchas veces coincide con los cambios de tiempo, aunque no siempre. Pero, sea por lo que sea, hoy estoy fatal… pero fatal fatal. Hacía mucho que no tenía un día tan malo.
  • Jobar… entonces, si sigues así de mal el domingo… ¿no vas al rugby?
  • Sí sí, tranquila, que al rugby voy fijo. Que no sea por mí por la que se trunque tu historia de amor a la vieja usanza con Paco-Will. Además, allí estaré bien porque con el frío que hace en el campo no necesito ni hielos, jajajaja.
  • Eso es verdad, pero si quieres puedes hacer como el otro día y pasar del partido e ir solo al tercer tiempo. Yo creo que también voy a pasar y así me ahorro andar mareando a Pili para que ande de taxista… Porque la última vez parece que arrugó un poco el morro porque le fastidió tener que andar bajando y subiendo… y eso que fue ella la que nos lo había ofrecido.
  • Es que Pili también va como mi rodilla y tu trabajo nuevo: a días.
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