Treinta años!! No se como lo he hecho pero se me ha juntado el acne con las patas de gallo.

No son ni las 5 de la tarde y ya me han soltado dos “Ahora te vas a tener que empezar a cuidar esas arruguitas”, tres “Ya no eres una niña” y un tajante “Tíñete esas canas”. Grrrr! ¿Por qué el día de tu cumpleaños la gente se cree en el derecho de insultarte impunemente? Acaso cualquier otro día puedes ir por ahí diciéndole a la gente “Vaya ojeras tan horribles tienes”, “A ver si te haces un lifting” o “¿No te parece que te estas poniendo como una foca?”

Pues a pesar de estos “amables comentarios”, yo creo que estoy estupenda. Los treinta son una edad fantástica: eres suficientemente joven como para poder seguir permitiéndote hacer el tonto y suficientemente mayor para que los demás te tengan que tomar en serio.

La semana pasada, como anticipo de regalo de cumpleaños, mi hermano me regalo el “Diario de Bridget Jones”. Pensaría que como yo también soy una histérica, obsesionada con adelgazar, estoy soltera y he entrado en la treintena, me vería reflejada en Bridget… He hecho una lista con las similitudes y diferencias más destacables:

  • Similitud: Las dos creemos que estaríamos mejor con un par de tallas menos
  • Diferencia: Bridget vive contando calorías y obsesionada con que esta tan gorda que resulta repulsiva. Yo creo que estaría mejor con 5 kilos menos, pero creo que el conjunto es aceptable… aunque “Bershka” se empeñe en llamarme gorda cada vez quiero comprarme unos pantalones…
  • Similitud: Las dos estamos en la treintena
  • Diferencia: Bridget cree que es demasiado vieja para resultarle atractiva a los hombres. Yo creo que a esta edad puedes elegir desde chicos de veinte años, para los que eres una “mujer interesante e independiente”, hasta los maduritos de cuarenta que te ven como una “desenfadada jovencita”
  • Similitud: Estamos solteras
  • Diferencia: Bridget esta desesperada buscando a su futuro marido. Después de convivir con un hombre tres años… ¡creo que la soltería es maravillosa!
  • Similitud: Somos desordenadas y una nulidad como amas de casa
  • Diferencia: Me temo que en este caso no hay diferencias :-$
  • Similitud: Cambiamos de opinión 20 veces en 5 minutos
  • Diferencia: Bridget es muy insegura y cambia de opinión porque no tiene las cosas claras o porque le convencen las diferentes opiniones que le van dando los demás. Yo estoy muy segura de mi misma y suelo ser muy cabezota como para cambiar de opinión por lo que me digan los demás. De las únicas que me dejo aconsejar son de Pili, que es la voz de la cordura, y de mi madre, que es la voz de la sabiduría.
  • Similitud: Vivimos constantemente haciendo listas de cosas que queremos hacer y nunca cumplimos.
  • Diferencia: A partir de hoy eso va a cambiar. Me he propuesto ser más constante. En realidad había hecho una lista (de mas de 20 cosas) que hacer este año pero la he reducido para que sea mas fácil cumplirla. Se ha quedado en los siguientes propósitos:
    • Adelgazar 5 kilos y conseguir abrocharme unos pantalones azules en los que no entro desde los 20 años (y que siendo sincera no me volvería a poner para andar por la calle porque son horripilantes), pero que siguen colgados en mi armario riéndose de mi cada vez que abro la puerta…
      A lo mejor seria más fácil tirarlos… pero parece ser que tengo incapacidad para tirar ropa vieja por horrible que sea y por imposible que parezca que vaya a poder volver a caber en ella. Siempre mantengo la esperanza de tener una regresión al estilo “Benjamin Button” o “Demi Moore” que me lleve a estar cada vez más joven y delgada…
    • Ponerme en forma. Puede que parezca lo mismo que el punto anterior, pero no lo es. Para adelgazar solo tengo que pasar hambre y conseguir que mis amigas estén dispuestas a aguantarme a pesar de la mala leche que se me pone por estar cenando un mes una asquerosa sopa de cebolla… pero ponerme en forma me exige ir al gimnasio (el único ejercicio que he hecho en mi vida es el zapping) por lo menos tres veces por semana. Va a ser duro, pero pienso conseguirlo! El otro día casi me muero de vergüenza en el trabajo porque se me ocurrió la feliz idea de subir por las escaleras con dos de las despampanantes becarias (altas, divinas y talla 36), y cuando a medio camino empecé a resoplar como una vieja de 70 años una me pregunto que si tenia asma. ¡¡Asma!! ¡¡Que bochorno!!. Y no hablemos de hace dos semanas, cuando me monte en tren y con cada traqueteo me rebotaba la barriga como si fuese una ingente masa de gelatina… Asqueroso!! Así que este año se acabo. ¡Me voy a poner cañón! Solo espero que el gimnasio este lleno de dioses griegos con tabletas de chocolate en los abdominales y el culo como una piedra… Hummm! A lo mejor debería plantearme ir a diario y no solo tres días por semana…
    • Ganarle la batalla a la celulitis. Este punto es mucho mas complicado porque me exige, a parte de cumplir estrictamente los dos puntos anteriores, beber mucha agua y darme constantemente cremas y masajes. Que dicho así no parece muy complicado, pero en invierno ¿a quien le apetece beber dos litros de agua al día con el frío que hace? Encima, para luego estar yendo a mear cada diez minutos. Y lo de las cremas es peor: a diario supone madrugar
      casi media hora mas para cumplir el fastidioso ritual, y para mi que me levanto tarde todos los días y acabo vistiéndome con lo primero que pillo para ir a trabajar, sin peinar y pintándome los ojos en los semáforos que me pillan en rojo… buff, lo veo complicado. El fin de semana casi es peor… a ver quien se pone a darse cremas cuando vuelves a casa con tres o cuatro copas de más, a las 5 de la mañana.
    • Utilizar una crema antiarrugas. Exactamente las mismas pegas que lo de la celulitis… Encima tengo la pega del acne, porque en los anuncios de la tele salen adolescentes con espinillas o señoras con arrugas, pero en la vida real a la mayoría se nos juntan las dos cosas ¿Y que hacemos? ¿Me doy antiarrugas en las ojeras y crema para espinillas en la nariz? Pero… ¿y la frente?, ¿que pasa con la frente que tengo las dos cosas? Si me doy una crema antiarrugas hidratante me van a salir mas granos… y si me quiero secar los granos se me seca la piel y me salen mas arrugas!!! Hummm, creo que e voy a dejar flequillo. Mañana lo consultare con Pili, a ver a ella que le parece todo este asunto de las cremas y del flequillo.
    • Tener la ropa en los armarios y no desperdigada encima de los sofás, la cama de invitados o, incluso en casos extremos, por el suelo de la habitación… Con este desorden lo único que consigo es que por la mañana sea imposible encontrar la ropa que quiero ponerme, y como me quedo remoloneando en la cama hasta que se me hace tarde, acabo yendo a trabajar con pantalones verdes y un jersey naranja, o me sorprendo con una mancha en la camiseta que luego me paso la mañana intentando esconder de las miradas ajenas. Eso por no hablar de las visitas imprevistas de mi madre, que me exigen carreras frenéticas en lo que ella sube los tres pisos (menos mal que no tengo ascensor), de coger la ropa desperdigada por toda la casa para meterla a presión en un armario o incluso, es triste admitirlo pero he llegado a este punto, a meterla a empujones debajo de la cama.

Bueno, pues esto es a lo que he dejado reducida mi lista. Solamente he dejado las 5 cosas que implican constancia, que es mi gran propósito de este año. El resto de las cosas (aprender a cocinar, a coser, mejorar mi ingles, hacer yoga…) las dejare para el año que viene o para navidades si ya he conseguido lo de la constancia (jajaja! Me parto yo sola!).

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